Boca pasó por encima de San Lorenzo y sigue de racha: llegó a 14 sin perder
El Xeneize ganó 2-0 en el Nuevo Gasómetro con goles de Lozano y Merentiel, aprovechó la expulsión de Insaurralde y se metió tercero en la tabla anual, a un punto de los líderes.
Una lluvia torrencial cayó sobre el Nuevo Gasómetro y, como suele pasar en estas noches de fútbol porteño, el agua se metió en todos lados. Hasta frenó una pelota en una jugada de Leonel Flores que podría haber cambiado algo. Pero no cambió nada: Boca ganó, goleó en el juego y dejó a San Lorenzo con una derrota que duele, de esas que se sienten en el barro.
Porque el 2-0 no le hace justicia a lo que pasó en la cancha. El equipo de Arruabarrena tuvo la pelota casi como quiere tenerla un chico su juguete nuevo: 75% de posesión y 16 remates, siete al arco. Dominó de principio a fin, sobre todo después de los 35 minutos del primer tiempo, cuando Nazareno Arasa le mostró la roja directa a Manuel Insaurralde por una entrada tremenda sobre Ascacibar. Ahí se terminó el partido. O mejor dicho: ahí empezó el monólogo de Boca.
Los goles y los que los fabricaron
Lozano, el lateral que se anima como si fuera delantero, la rompió. Ya venía de marcar en el empate ante San Pablo que clasificó a Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana, y este viernes abrió el clásico con un zurdazo cruzado al primer palo de Devecchi. Una definición de manual, de esas que uno ve en los videos de y se queda con la boca abierta.
El segundo fue una joyita de asociación: Lautaro Blanco, que llegó a 19 asistencias desde que se puso la azul y oro, le tiró un pase bárbaro a Merentiel, y el uruguayo entró al área como Pedro por su casa para empujarla. Centro, pique, gol. Así de simple. Así de efectivo.
- Boca alcanzó el quinto puesto en la Zona A del Clausura.
- Se subió al tercer lugar de la tabla anual con 47 puntos, a uno de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors.
- Sumó 14 partidos sin conocer la derrota.
- Clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana tras empatar 1-1 con San Pablo en Brasil.
Del otro lado, San Lorenzo terminó décimo en su zona y vigésimo en la anual. Rubén Darío Insua, que arrancó su tercer ciclo con un empate 1-1 ante Independiente, había avisado que “falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien”. Después de esta noche, el trabajo parece más cuesta arriba que nunca. El equipo jugó con uno menos durante más de un tiempo entero y nunca encontró la manera de pararse en la cancha.
“Falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien.”Rubén Darío Insua, entrenador de San Lorenzo
El Xeneize, en cambio, va tomando forma. Con Paredes manejando los hilos en el mediocampo y los laterales subiendo como locomotoras, el equipo de Arruabarrena se anima a soñar con pelear arriba en ambas competencias. Todavía queda mucha tela para cortar, pero este Boca tiene otra cara, otra actitud. Y eso, para un hincha que viene sufriendo, ya es mucho.
¿Mi pronóstico? Me lo guardo, que después me lo cobran. Pero ojo: si sigue así, este Boca no se baja del tren de la pelea. Aunque siempre está el riesgo de que la ilusión se pinche como un globo en una esquina de la cancha mojada. Veremos.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Roja Noticias