Después de cuatro años, Chaves y Zaira Nara se reencontraron a cámara y dijeron basta de rencor
Las modelos se cruzaron en un desfile, posaron juntas, bromearon con una exclusiva y dejaron claro que el acercamiento había empezado hace meses en un atelier. Una nota escrita en primera persona, con el tono de Romina Cabral.
Como decía mi abuela de la colonia, a veces las cosas que más cuesta arreglar son las que menos alboroto necesitan, y cuando finalmente se arreglan parece que el aire vuelve a entrar en la casa. Eso es lo que se vio el jueves a la tarde en el marco de un desfile, cuando Paula Chaves y Zaira Nara se reencontraron frente a las cámaras después de casi cuatro años de distancia, con un abrazo largo, algunas risas y hasta un viaje compartido en camioneta que las dos ofrecieron como si fuera la exclusiva del año, en clave de humor, mientras el cronista las seguía con el micrófono todavía encendido.
Lo primero que hay que describir, antes que el cruce entre las dos, es la sala: un galpón enorme montado para una pasarela con luces blancas, sillas alineadas a los costados y una hilera de cámaras apostadas en el fondo, porque cuando estas dos modelos aparecen en cualquier evento la cobertura periodística se multiplica sola, como chinches en verano. En ese escenario, Paula Chaves estaba concediendo una entrevista en vivo cuando un periodista le hizo notar que, a pocos metros, Zaira Nara estaba presenciando el desfile y que daba la sensación de que la relación entre ambas estaba mejor que antes. Chaves lo recibió con naturalidad, sin sorpresas exageradas, y se encargó de aclarar que la reconciliación tenía historia previa y que el reencuentro de esa tarde no era el primero.
No hay orgullo. No hay rencor
Porque, como ella misma se encargó de remarcar, hubo un acercamiento previo, casual, en el atelier de una diseñadora que las viste a las dos, donde la vida las cruzó de nuevo y, según contó Nara en su momento, la charla fue linda para las dos y dejó en evidencia que había mucho cariño todavía dando vueltas. Chaves lo definió como algo del destino, pidió reserva sobre los detalles y sostuvo que era un tema de ellas, que querían preservarlo, mientras que en la entrevista del jueves resumió el estado actual del vínculo con una frase que se volvió tendencia y que funcionó como título emocional de la jornada, esa frase que dice, textualmente, que no hay orgullo, que no hay rencor, que hay mucho cariño y mucho amor.
“No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cariño y mucho amor.”Paula Chaves
Cuando Zaira se sumó a la transmisión, el tono cambió de amable a abiertamente cómplice, casi de hermanas reencontrándose después de un viaje largo, y la modelo lanzó un nos amamos con esa mezcla de ironía y verdad que tienen las declaraciones cuando una quiere dejar en claro que no va a dar detalles pero que tampoco va a negar lo obvio. Ahí mismo, Chaves le ofreció acercarla en su camioneta hasta el auto, que había quedado estacionado a unas veinte cuadras del lugar por un operativo policial, y entre las dos le ofrecieron al cronista la exclusiva del viaje en clave de broma, como si la nota fuera un personaje más y ellas dos estuvieran decididas a manejar la escena a su manera.
Basta de hablar de la vida privada
Ante el intento del periodista de profundizar en los detalles del vínculo, en los motivos del alejamiento y en qué había cambiado, las dos cerraron filas con elegancia y firmeza, y Nara lanzó un basta con ironía mientras aclaraba que no les gustaba hablar de su vida privada, una postura que compartieron ambas y que muestra, más allá del cotillón mediático, que están decididas a manejar el ritmo de la noticia sin permitir que nadie les marque la agenda.
- Paula Chaves y Zaira Nara se reencontraron en un desfile después de casi cuatro años sin verse en público.
- El acercamiento había empezado meses antes, en el atelier de una diseñadora que las viste a las dos.
- El cruce se vio en vivo, con abrazo, risas, bromas y un viaje compartido en camioneta hasta el auto de Zaira, estacionado a veinte cuadras por un operativo policial.
- Chaves definió el vínculo actual con una frase que se volvió tendencia: no hay orgullo, no hay rencor, hay mucho cariño y mucho amor.
Yo, que vengo siguiendo estas historias del ambiente desde hace años, creo que lo más interesante de este encuentro no es el momento televisivo en sí, sino la decisión de las dos de mostrarlo sin mostrarlo del todo, de dejarse ver juntas pero reservando lo importante, y esa manera de manejar la escena me parece genuina y respetuosa, porque las reconciliaciones públicas suelen estar condicionadas por el contexto mediático, es cierto, pero también hay reconciliaciones que eligen mostrarse en cámara justamente para cerrar el capítulo y volver a empezar con otra energía, y a mí, particularmente, esta me dejó esa sensación, la de dos mujeres que prefirieron dar vuelta la página con elegancia antes que seguir alimentando rumores, y eso, en un ambiente donde todo se filma y se viraliza, es casi un acto de rebeldía.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Tierra Roja Noticias