Fito Páez se sentó al piano en lo de Pergolini, contó sus ganas de aprender a dirigir orquestas y se acordó de Charly
El rosarino pasó por Otro día perdido, repasó su historia sobre el escenario y se emocionó al recordar la gira que compartió con García. Además, cantó los temas que le pidieron el conductor y los panelistas.
Yo estaba convencida de que Fito Páez iba a llegar a lo de Mario Pergolini con la guitarra colgada al hombro, como tantas veces lo vi en recitales. Pero no: el rosarino se sentó frente a un piano de cola y, antes de tocar una sola tecla, ya me había ganado. Ahí, en el galpón luminoso de Otro día perdido, con las luces tibias y los cables tirados por el piso como en cualquier programa que se arma con cariño, Fito se acomodó en el banquito y arrancó con esa cosa suya de mirar el teclado como si le estuviera contando un secreto.
Al lado del camino, al lado del piano
Lo primero que sonó fue Al lado del camino, uno de esos temas que a mí, cada vez que lo escucho, me transporta directo a la cocina de casa de mi abuela, donde la radio no paraba nunca. Fito lo tocó con esa manera que tiene de dejar que las notas respiren, como si entre acorde y acorde hubiera un suspiro. Y mientras los dedos le caminaban por el piano, me quedó clarísimo que este señor, a esta altura de la vida, sigue encontrando cosas nuevas para decir con las mismas canciones.
Las ganas de aprender a dirigir una orquesta
Pero lo que más me llamó la atención fue lo que contó después, ya con el micrófono en la mano. Fito dijo, con esa mezcla de humildad y curiosidad que lo caracteriza, que le apasiona la máquina orquestal y cómo funciona. Traduzco para los que no estamos tan familiarizados con el tema: al rosarino le gustaría sentarse adelante de una orquesta entera y marcar los tiempos, los ataques, los silencios, como hacen los directores con la batuta. Una confesión hermosa, viniendo de alguien que ya lleva décadas arriba de un escenario y que, sin embargo, se sigue planteando nuevos aprendizajes. A mí eso, honestamente, me conmueve: hay gente que a los cincuenta y pico se cree que ya sabe todo, y Fito está ahí, con las ganas frescas de un pibe que recién empieza.
El recuerdo de Charly y la melena en movimiento
Pergolini, que es un zorro a la hora de ir a buscar las historias que nadie espera, le preguntó por qué tocaba de espaldas al público en aquella gira que compartieron con Charly García. Y Fito, primero con una sonrisa enorme, soltó lo que en la mesa familiar llamaríamos una salida criolla: "Hay que preguntarle a Charly". Después, ya más serio, aclaró que García nunca había explicado aquella decisión, aunque él la vinculaba con una idea visual, casi cinematográfica: que el público viera una melena en movimiento. Me imaginé la escena y se me dibujó una sonrisa: Charly de espaldas, la melena al viento, Fito al lado, los dos regalando música sin importarles demasiado cómo los miraban.
“Me sirvió porque aprendí un montón.”Fito Páez, sobre su experiencia junto a Charly García
Después, Fito se puso un toque más reflexivo y contó algo que a mí, como oyente de toda la vida, me dejó pensando. Dijo que unos quince años atrás había hecho un concierto entero con temas de Charly que él consideraba súper conocidos, y se había encontrado con gente que no los reconocía. Y a partir de ahí se preguntó en voz alta por el lugar que ocupa ese repertorio en la memoria cultural de los argentinos. Es una pregunta que duele un poco, pero también abre un debate lindo: qué canciones quedan, cuáles se olvidan, qué les debemos a los que ya no están.
El cierre a pedido del público
Para el final, Fito volvió al piano y se mandó los temas que le pidieron Pergolini y los panelistas Evelyn Botto y Agustín Soy Rada Aristarán. Me gusta imaginar ese momento: el conductor y los panelistas haciendo fila mental con sus pedidos, como en un mostrador de la panadería, y Fito diciendo que sí a todo con esa generosidad que tienen los grandes, que siempre tienen un tema más guardado en el bolsillo.
- Dónde: en el estudio de Otro día perdido, el programa de Mario Pergolini, que se emite por el canal de streaming El Trece.
- Cuándo: la entrevista se emitió en la jornada reciente en la que Fito Páez pasó por el ciclo, con el músico sentado al piano durante toda la conversación.
- Qué se come: si te enganchaste y querés armar tu propia noche fiteana en casa, te sugiero picar unas tablas de queso y jamón, un vermú bien frío y, de fondo, ir pasando los discos de El amor después del amor y Circo Beat. La combinación, te lo aseguro, rinde homenaje al espíritu del rosarino sin que tengas que mover un dedo del sillón.
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