Galbiati se fue del Baskonia con la Copa bajo el brazo y la cruz europea al cuello
El club vitoriano le rescindió el contrato al italiano tras 87 partidos. En el mismo día se fueron Howard y un Len que nunca llegó a debutar. Suena Perasovic, otra vez.
Calor en Vitoria, pero más caliente estaba el teléfono del Baskonia. En una sola tarde, el club movió el avispero: afuera Paolo Galbiati, afuera Markus Howard y afuera Alex Len, un pibe tan de paso que todavía no había pisado la cancha. Mucha novela para un club que, en la Liga Endesa, venía derecho como pan caliente: tres partidos, tres victorias. Lo que no funcionaba, claro, era lo otro. La Euroliga, ese torneo donde te enterás rápido si estás o no estás.
Galbiati se va con 87 partidos en el lomo y la Copa del Rey ganada en su paso por Vitoria. No es poco. Pero en la elite europea la cosa pintaba floja: un solo triunfo en cinco fechas, y de los que duelen. La diferencia entre la liga doméstica y la continental suele ser cuestión de centímetros, y a veces de entrenador.
Una jornada de cepilladas múltiples
- Paolo Galbiati: rescisión de contrato tras 87 partidos al frente del equipo. Llegó en agosto de 2025 y dejó una Copa del Rey.
- Markus Howard: figura del plantel durante cuatro temporadas, desvinculado el mismo día.
- Alex Len: se fue sin haber debutado oficialmente con la camiseta del Baskonia.
Howard cuatro años y se va así, de un día para el otro. Duele, porque el americano se había ganado al público. Pero los clubes tienen memoria de pez y, cuando el barco hace agua, tiran lastre. El propio Len duró menos que caramelo en la puerta de un colegio: ni siquiera llegó a ponerse la camiseta en partido oficial.
Y ahora, la novela de siempre: suena Velimir Perasovic. El croata conoce la casa como la palma de su mano, porque ya la habitó en tres etapas: 2005-2007, 2015-2016 y 2018-2019. Tiene una Copa del Rey y una Supercopa en su currículum con Baskonia, las dos del 2006. Es el típico técnico al que llamás cuando necesitás que alguien ordene el gallinero sin tener que explicarle dónde están las gallinas.
La pregunta del millón, la que sobrevuela todo esto, es si el problema pasa por el DT o si el techo del equipo en Europa está un escalón más arriba de lo que la plantilla puede dar. Porque, ojo, Galbiati no era un improvisado: venía de hacer ruido en Trento. Pero la Euroliga es otra cosa, es otro horno, y a veces se quema hasta el que sabe.
¿Puede Perasovic volver a encontrar el rendimiento que el Baskonia necesita en Europa, o el problema excede al entrenador? Me reservo el derecho de errar, como siempre, pero algo me dice que con él la cosa se va a ordenar. Lo que no se sabe es hasta dónde. Y eso, por ahora, es lo que más le quita el sueño al Baskonia.
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