Jonathan Lipnicki, el nene de Jerry Maguire que se animó a meterse en la piel más oscura de su carrera
El actor que todos recordamos por Stuart Little y por aquel pibe que decía "Did you know the human head weighs eight pounds?" se puso a las órdenes de Robert Pattinson en Primetime, la película de Lance Oppenheim que pasó por Venecia y que reconstruye los operativos del periodista Chris Hansen contra pedófilos. Lipnicki contó cómo se preparó para un personaje incómodo, por qué aceptó una escena de desnudo frontal y qué le pasó cuando vio su propia imagen en la pantalla grande después de más de dos décadas.
Arrancamos con una frase que me quedó resonando toda la semana y que se la escuché decir, casi como una confesión, a un actor que muchos conocieron de chicos y que hoy, cerca de los treinta y cinco, decidió jugársela por un papel que a cualquier otro le habría hecho pegar un portazo: "Había rezado por un material oscuro". Lo dijo Jonathan Lipnicki, el mismo que a fines de los noventa nos hacía reír con su carpeta escolar en Jerry Maguire y que después se subió a un auto de juguete para interpretar a Stuart Little, en aquella mezcla de acción real y animación que facturó cerca de trescientos millones de dólares en todo el mundo. La frase la soltó en la promoción de Primetime, el thriller psicológico que dirige Lance Oppenheim y que se vio a principios de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde la película se llevó una ovación de unos siete minutos, un reconocimiento que siempre dice mucho de cómoimpacta en la platea antes de que lleguen las críticas escritas.
Antes de meterme en el personaje y en lo que contó Lipnicki, vale la pena describir la película en sí, porque el contexto es tan importante como el trabajo del actor. Primetime reconstruye, desde la ficción pero con base en hechos reales, el mecanismo de aquellos programas de investigación periodística que encabezaba Chris Hansen, donde supuestos menores eran en realidad adultos que actuaban como señuelos y donde las cámaras registraban la llegada de los sospechosos, las preguntas incómodas del conductor y la posterior intervención policial. Robert Pattinson se pone en la piel de Hansen, ese periodista que se hizo conocido por confrontar en vivo a hombres que creían estar a punto de encontrarse con chicos y que terminaban expuestos en la pantalla chica. Lipnicki, en tanto, encarna a uno de esos hombres, justo en el momento en que el conductor lo sorprende cuando está a punto de concretar la cita. La película marca además el debut de Oppenheim en el largometraje de ficción, ya que su carrera venía casi toda apoyada en el género documental, y eso se nota: hay una voluntad de exponer el límite borroso entre la búsqueda de rating, el trabajo periodístico y la presencia de las fuerzas de seguridad en un operativo que, visto desde hoy, también puede leerse como una forma de justicia mediática.
"The show must go on"
Cuando le preguntaron por qué aceptó meterse en un papel así, Lipnicki fue bastante claro y volvió a esa idea del rezo: dijo que hacía tiempo venía esperando una propuesta que lo sacara del molde de nene tierno que le quedó pegado desde la infancia, y que cuando llegó el guion de Primetime sintió que era la oportunidad de mostrar otra faceta, por más incómoda que fuera. La película le exigía, entre otras cosas, una escena de desnudo frontal, algo que ya había enfrentado una vez en la obra teatral Lost Girls, aunque aclaró que esta vez la cosa fue distinta porque acá no se trataba de un cuerpo neutro sino del cuerpo de un personaje concreto, cargado de una carga moral muy pesada, y eso volvió todo mucho más intimidante. Imagínense lo que significa pararse desnudo frente a un cámara representando a alguien que está a punto de caer en un operativo de esos: la vulnerabilidad deja de ser física y pasa a ser, sobre todo, simbólica.
Lo que a mí me llamó la atención, y se lo cuento porque me parece un detalle que dice mucho de cómo funciona la industria con los actores que fueron chicos prodigio, es que durante su etapa adulta sólo dos películas protagonizadas por Lipnicki llegaron a los cines, y Primetime es justamente la segunda. O sea, entre los papeles que lo hicieron conocido, allá por 1996 con Jerry Maguire —donde hizo de Ray Boyd, el hijo de Renée Zellweger, y se llevó un Critics’ Choice Award y un Young Artist Award por su actuación infantil— y este 2025, hubo un montón de tiempo, de intentos, de casting y, sobre todo, de esa pregunta que se hacen todos los actores que empezaron de niños: cómo se crece profesionalmente sin que el público te siga viendo con cara de diez años. Su primer protagónico adulto en cine había sido, según lo que se conoce de su carrera, justamente el que le permitió volver a ponerse frente a una cámara grande con un personaje que lo sacaba del registro infantil.
Y acá viene lo más jugoso de la entrevista, al menos para mí, porque Lipnicki habló de algo que se ventila en este tipo de notas: qué se siente verse en la pantalla después de más de dos décadas. Contó que la experiencia de mirar Primetime fue rara, que se reconoció pero que también se vio, y que tuvo que aprender a separar al actor del personaje, porque si no era imposible dormir a la noche. Esa honestidad, esa manera de poner en palabras la mochila que cargan quienes se hacen famosos de chicos, es lo que vuelve a Lipnicki un entrevistado interesante, mucho más allá del ruido que pueda generar la temática de la película.
“Había rezado por un material oscuro.”Jonathan Lipnicki
Donnie Darko (un guiño inevitable)
No me imagino a mí mismo volviendo a aceptar este tipo de papeles si no me siento cuidado por el director y por el elenco. Oppenheim y Pattinson armaron un set donde pude preguntar todo lo que quise y donde la incomodidad estaba puesta al servicio del personaje, no del morbo
- La película se presentó a comienzos de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Venecia, donde recibió una ovación de aproximadamente siete minutos.
- Jonathan Lipnicki interpreta a un hombre que cae en uno de los operativos encabezados por el periodista Chris Hansen, rol que quedó en manos de Robert Pattinson.
- El director Lance Oppenheim debuta en el largometraje de ficción con esta historia, después de una carrera centrada en el género documental.
- Primetime está basada en los procedimientos reales del programa de investigación que condujo Hansen durante años y que terminó con varios detenidos.
- Durante su etapa adulta, sólo dos películas protagonizadas por Lipnicki llegaron a las salas, y Primetime es la segunda.
Como verán, no se trata de una nota más sobre un actor que reaparece, sino de la historia de alguien que eligió aposta un papel que le podía jugar en contra con tal de no repetirse. Y en tiempos donde la conversación sobre los límites del periodismo televisivo está más viva que nunca, Primetime cae como anillo al dedo para repensar cuántos de esos formatos que mirábamos fascinados hace veinte años hoy los vemos con otra cara. El estreno todavía no tiene fecha confirmada en la Argentina, pero les aviso por acá apenas se confirme y, si llega a una sala del centro, les cuento también qué se come en el bar de la esquina antes de entrar, que de eso se trata también ir al cine: de la previa, del comentario en la cola, de la pizza de después.
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