Saltar al contenido
Tierra Roja NoticiasTierra Roja Noticias ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.536,00 -0,24%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Vida

La canción de tu vida como anestesia: cómo la música favorita baja el dolor de las agujas

Un estudio con más de doscientos pacientes en Zurich comprobó que poner la cancion que cada uno quiere escuchar reduce el dolor de una puncion intravenosa. La musica de relajacion, en cambio, no dio mejores resultados que el silencio.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida · · lectura 3 min
La canción de tu vida como anestesia: cómo la música favorita baja el dolor de las agujas

La sala de resonancias del Hospital Universitario de Zurich queda en un piso alto, con ventanas que dan a los tejados suizos, y el aire acondicionado siempre suena de fondo. Ahi, en uno de esos consultorios donde la luz es blanca y el olor a alcohol se mezcla con el del plastico, una paciente se sienta en la camilla, se arremanga la manga y mira la aguja que le va a clavar la enfermera en el brazo. Antes de que entre la aguja, le preguntan que cancion quiere ponerse. Ella elige una de Fito Paez, vieja, de las de los ochenta, y se la ponen en los auriculares. Cuando termina el estudio, le preguntan cuanto le dolio del uno al diez. Contesta que casi nada.

Esa escena, multiplicada por mas de doscientas personas, es el corazon de un trabajo que acaba de publicar la revista Frontiers in Pain Research y que pone a la musica en un lugar curioso: ni como entretenimiento, ni como fondo, sino como una herramienta concreta para aliviar el dolor de los pinchazos cotidianos. La pregunta de los investigadores fue simple: cuando te clavan una aguja para una via intravenosa, sirve de algo escuchar musica? Y si sirve, que tipo de musica conviene?

Cuatro grupos y una misma aguja

El equipo de Zurich dividio a los pacientes en cuatro grupos bien marcados: uno no escuchaba nada, otro llevaba en los auriculares su cancion o su artista favorito, un tercero escuchaba Mozart, y el cuarto iba con musica de relajacion de las que se usan en spas y centros de yoga. A todos les midiieron el dolor en cuatro puntos: antes de la aguja, durante, a los treinta segundos y a los dos minutos. La escala iba del uno al diez y la respuesta la daba cada paciente, en primera persona.

Los resultados mostraron algo que a esta altura suena logico pero que no lo era tanto: quienes escucharon su musica preferida reportaron menos dolor tanto al medio minuto como a los dos minutos despues de la puncion. No fue una diferencia menor. Fue estadisticamente significativa, incluso en pacientes que ya llegaban con dolor de antes. Mozart tambien alivio, pero solo en los que tenian dolor previo. Y la musica de relajacion no dio mejores resultados que el silencio.

“La musica favorita manifesto un efecto significativo de reduccion del dolor tanto en pacientes con como sin dolor basal.”Meritxell Garcia Alzamora, consultora senior en radiologia del Hospital Universitario de Zurich

Acuerdo en el reporteo.

Por que la favorita si y la de relajacion no

La propia Garcia Alzamora, que es quien lidera el estudio, dio la pista para entender el fenomeno. La musica de relajacion suele tener un ritmo lento, volumen bajo y pocas variaciones dinamicas, lo que hace que el oyente directamente la ignore. No engancha, no ocupa la cabeza. En cambio, una cancion conocida y querida exige algo: reconocerla, seguirla, recordarla, cantarla por dentro. Esa tarea cognitiva compite con la senal de dolor y la termina tapando en parte.

Lo que falta probar y lo que viene

El doctor Andrei-Cristinel Dragnea, residente en radiologia del mismo hospital, aclaro un limite importante del trabajo: aca se midieron punciones cortas, las que se hacen para colocar una via antes de una resonancia. Falta ver si el beneficio se sostiene en procedimientos mas largos o mas invasivos, donde el dolor puede ser otra cosa. Tambien quieren comparar la musica con algo tan simple como una persona que le hable al lado durante el pinchazo, para separar que tanto pesa la cancion y que tanto la compania.

Lo que si queda claro, y es lo que a nosotros como pacientes mas nos interesa, es que la receta es barata, no tiene efectos secundarios y se puede aplicar manana mismo en cualquier consultorio. A mi me gusta pensarlo asi: la proxima vez que me toque una via intravenosa, voy a pedir que me pongan Serrat, o alguna zamba de las de antes, y voy a entrar a la resonancia tarareando. Si la aguja duele un poco menos, mejor. Y si no duele menos, al menos me llevo una cancion puesta y eso, en definitiva, ya es algo que se gana.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo