Portugal ganó, pero el show se fue antes de la hora: CR7 se cansó y se mandó a mudar
El 2-1 a Noruega pasó a segundo plano cuando Cristiano Ronaldo abandonó la concentración tras quedarse en el banco. Mientras tanto, en el Monumental, Messi se despachó con un gol y dos asistencias frente a Benín y se llevó la ovación familiar.
Calor en Lisboa, calor en Buenos Aires. Aunque a esta altura del año, una cosa es el termómetro y otra muy distinta es la temperatura que irradian dos tipos que llevan más de dos décadas en boca de todos. Cristiano Ronaldo y Lionel Messi vuelven a coincidir en la agenda, otra vez por motivos opuestos: uno se fue enojado, el otro se fue aplaudido.
El sábado pasado, en el estadio do Dragão, Portugal le ganó 2-1 a Noruega por la Nations League. Partido correcto, resultado que sirve, próximo. Hasta ahí, todo normal. El problema es que el verdadero partido se jugó afuera. Cristiano Ronaldo pasó los 90 minutos con el buzo de entrenamiento puesto, hizo la entrada en calor durante media hora como si fuera un boxeador esperando subir al ring y, finalmente, Jorge Jesus no lo metió. Ni un minuto. Cero.
La palabra de CR7 y un comunicado con perfume a despedida
Después del encuentro, el delantero publicó un comunicado donde contó su versión: según él, había un acuerdo con el cuerpo técnico para jugar treinta minutos. Como el acuerdo no se cumplió, agarró sus cosas y se fue de la concentración. También aseguró que tanto la Federación Portuguesa como el propio Jesus le habían pedido que se quedara. Para él, lo del partido fue la primera promesa rota. Y le pidió a la gente que le crea, que es la verdad pura.
Acá, uno se pregunta lo de siempre: ¿qué lugar debería tener un arreglo palabra mediante entre un técnico y un jugador a la hora de definir cuántos minutos le tocan? Porque los acuerdos informales existen en todos los planteles, pero rara vez se ventilan así. Lo de Ronaldo fue casi un parte de guerra firmado con su nombre.
- Ronaldo ganó la Eurocopa 2016 con Portugal y sigue activo en la selección.
- Messi, en 2016, anunció su retiro de Argentina tras perder la final de la Copa América, pero después dio marcha atrás.
- Con su vuelta, Argentina ganó la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024.
- Ronaldo cuestionó públicamente al cuerpo técnico de Portugal y dejó la concentración sin jugar.
- Messi convirtió un penal y dio dos asistencias en la despedida ante Benín en el Monumental.
Mientras tanto, al otro lado del Atlántico, el Capitán vivió su propia jornada a contrapelo. En el Monumental, con un clima que mezclaba homenaje y ansiedad, Messi se despachó con un gol de penal y dos asistencias frente a Benín. Antes de la pelota, hubo ceremonia: sus tres hijos lo acompañaron en el campo mientras la madre y la esposa miraban desde la platea. Imagen de familia completa, la que siempre pidió y pocas veces pudo tener en un estadio con la camiseta puesta.
La comparación, claro, sale sola. No por talento, que eso ya está discutido hace rato, sino por el momento que cada uno atraviesa. CR7, siempre encendido, esta vez eligió pelearse con la realidad y con un comunicado en vez de resolverlo puertas adentro. La Pulga, en cambio, eligió bajarse con la gente aplaudiendo, con los pibes al lado y con la pelota enredada en la red. Como si fuera un vecino cualquiera que después de currar toda la vida se toma un café en la vereda.
En lo que a mí respecta, y tomando debida nota de que me reservo el derecho de errar como cualquier columnista que se precie, el pronóstico es el siguiente: a Ronaldo le espera un regreso con ruido y una conferencia de prensa donde tendrá que explicar qué quiso decir. A Messi, un semestre donde, si aparece, será para sumar y no para discutir minutos. Dos leyendas enormes, sí. Pero esta semana, uno se retiró como capitán de un barco y el otro, como capitán de otro barco que no quiere soltar. Veremos qué pasa en la próxima fecha.
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