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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Resident Evil vuelve a las salas con una historia nueva que respira aire de videojuego

Zach Cregger se anima a rodar una entrega independiente de la saga, con Paul Walter Hauser y Zach Cherry como los científicos de Umbrella y un protagonista que se abre paso entre criaturas, graneros y ascensores.

RC
Romina CabralCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Resident Evil vuelve a las salas con una historia nueva que respira aire de videojuego

Yo no sé ustedes, pero cada vez que escucho el nombre de Resident Evil se me viene a la cabeza la imagen de mi vieja enchufando la PlayStation a las once de la noche, mientras acomodaba los almohadones del sillón y nos decía, con esa autoridad que sólo tienen las madres: «Quédense quietos que ahora arranca». Esa misma sensación de preparar el living como si fuera una fortaleza es la que parece haber recuperado Zach Cregger para su nueva película, que vuelve a poner a Raccoon City en el centro de la escena y lo hace, además, con una historia completamente original que se desliga de las adaptaciones anteriores.

Antes de meternos en la trama, vale la pena describir un poco el galpón donde se cocina todo: un universo donde las calles de Raccoon City conviven con una alcantarilla, una granja apartada y un hospital con ascensores que prometen ser cualquier cosa menos un lugar tranquilo. Es ahí, en ese escenario conocido por cualquiera que se haya sentado alguna vez frente a la pantalla con un control en la mano, donde Cregger arma su película como si fuera un nivel gigante del videojuego de Capcom, con sus accesos bloqueados, sus cerraduras tramposas y, claro, sus criaturas que aparecen justo cuando uno menos se lo espera.

Opening night (el arranque con Bryan en la nieve)

El protagonista es Bryan, un muchacho que tiene una misión bastante clara y bastante clásica: conseguir armas, encontrar municiones y abrirse paso entre lugares oscuros hasta enfrentar a las bestias que le salen al cruce. La película lo muestra recorriendo esos escenarios con una linterna en la mano, el mismo objeto que en los juegos sirve para orientarse pero también para delatar la posición del jugador frente a ciertos enemigos. Esa tensión entre avanzar y cuidarse de no iluminar demasiado el camino se siente en cada plano.

Save room (el arsenal y la búsqueda de cartuchos)

A lo largo del recorrido, Bryan consigue una pistola, una escopeta y un rifle de asalto, pero no se crea que eso alcanza para resolver todo: en una granja tiene que salir a buscar cartuchos antes de poder usar la escopeta, que de nada sirve si no tiene con qué dispararla. Es un detalle pequeño pero muy de la saga, esa lógica de los recursos limitados que obligaba a pensar cada bala como si fuera oro en polvo.

Don't open that door (las criaturas que dan escalofríos)

El menú de amenazas es bastante generoso y macabro: hay un perro que persigue a Bryan dentro de un granero y cuya cabeza se abre para mostrar tentáculos, otra criatura que lo ataca con vómito ácido en el ascensor del hospital y un monstruo hecho de fragmentos de cuerpos que va sumando restos con sus tentáculos y crece sin parar. A esa lista se suman los clásicos zombis y los experimentos fuera de control de Umbrella, la farmacéutica que desde 1996 viene siendo el cerebro detrás del desastre.

Los científicos de Umbrella están interpretados por Paul Walter Hauser y Zach Cherry, que en la pantalla funcionan como la cara visible de una corporación que intenta, tarde y mal, contener el brote que ellos mismos desataron. Es el viejo truco de la saga, ese juego de apariencias donde los que deberían arreglar todo son los mismos que lo rompieron, y que acá Cregger rescata sin solemnidad, con ese tono de thriller clase B que tanto nos gusta a los que crecimos mirando películas de monstruos a la noche.

Yo creo que lo interesante de esta vuelta al cine es que no se trata de adaptar un juego puntual sino de traducir una forma de jugar: la de avanzar con miedo, ahorrar balas y leer el mapa antes de abrir la puerta equivocada. Si sos de los que alguna vez se quedaron pegados al sillón viendo a su madre pelear contra el Tyrant, esta película parece pensada para hacerte acordar de esa mezcla rara de susto y felicidad.

Dónde, cuándo y qué se come

  • Dónde: en las salas de cine argentinas, todavía sin fecha confirmada de estreno local al momento de esta nota.
  • Cuándo: el estreno internacional está previsto para los próximos meses, así que hay que estar atentos a la cartelera.
  • Qué se come: pochoclos bien cargados, una gaseosa grande y, si vamos a lo Resident Evil, unas galletitas en la mochila por si la sala se queda a oscuras antes de los títulos finales.

Por último, un dato para los que quieren refrescar la memoria antes del estreno: la saga arrancó en 1996 con Chris Redfield y Jill Valentine atrapados en una mansión llena de zombis, y al año siguiente se mudó a Raccoon City con Claire Redfield y Leon S. Kennedy. Esa ciudad, que en los juegos fue epicentro del brote y del laboratorio de Umbrella, es la misma que ahora vuelve a ponerse en foco bajo la mirada de Cregger. La promesa es volver a sentir, aunque sea por un rato, que la próxima puerta puede ser la última.

RC
Romina CabralCultura y espectáculos

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