Se viene el agua y el viento a Neuquén: cómo esquivarla sin pasar sobresaltos
El Servicio Meteorológico Nacional pintó de amarillo buena parte de la provincia para el martes y dejó una lista de cuidados que conviene repasar antes de que empiecen a caer las primeras gotas
Acá en el sur ya se siente ese olor a tierra mojada que anticipa lo que viene: el lunes amaneció con un cielo plomizo sobre Neuquén capital y la gente empezó a mirar el techo, los balcones y las macetas como si les pidiera permiso. Es que el Servicio Meteorológico Nacional viene avisando desde hace rato que lo que se viene no es una garúita pasajera, sino un combo de lluvia, viento y tormentas que se va a estirar hasta el martes, con alerta amarilla incluida para buena parte del territorio.
Para arrancar por el arranque: este lunes en la capital neuquina las lluvias van a ser débiles y dispersas, de esas que mojan sin inundar, pero que se hacen sentir durante toda la jornada. La temperatura va a tener una amplitud curiosa, porque se espera una máxima de 20 grados y, cuando caiga el sol, el termómetro se va a desplomar hasta los 6. El viento, que ya viene enrareciendo el ambiente, soplará del noreste con ráfagas que pueden alcanzar los 41 kilómetros por hora, y la presión atmosférica se va a quedar en 1010 hPa, un número que para los que miran el barómetro de la abuela es sinónimo de inestabilidad asegurada.
El martes, día clave con alerta amarilla
- La mínima se ubicará en 11 grados y la máxima en 18, un día más fresco y húmedo que el lunes.
- El área más comprometida es la Confluencia, pero el alerta se extiende al resto de la región este, al centro y al norte de la provincia.
- El nivel amarillo significa que pueden pasar fenómenos con capacidad de daño y riesgo de que algunas actividades cotidianas queden interrumpidas por un rato.
- Quedarse en casa mientras dure el mal tiempo y salir solo si es imprescindible.
- No refugiarse bajo árboles ni cerca de postes o cables que puedan caer con el viento.
- Asegurar objetos sueltos en patios, terrazas y balcones antes de que lleguen las ráfagas.
- Revisar desagües y canaletas para que el agua encuentre por dónde escurrir y no se Accumule.
- Evitar circular por calles anegadas y, sobre todo, no meterse en cauces o cañadones con caudal, aunque parezcan traidores yitos.
“En Neuquén, cuando el río suena, agua trae, y uno ya aprende a no fiarse de los cañadones que parecen una calle más”Mirta, vecina del barrio Confluencia
La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) coincide en que la inestabilidad se va a mantener durante las próximas horas, así que conviene no relajarse ni siquiera cuando pase el primer frente. Estos días de estar más en casa son una buena excusa para revisar el techo, esas conexiones eléctricas del patio que nunca miramos, y volver a chequear el botiquín y la linterna, que siempre faltan justo cuando se corta la luz. Lo que nosotros esperamos, sinceramente, es que el agua caiga parejo, que las ráfagas no pasen a mayores y que el martes a la noche ya estemos tomando un mate mirando cómo se va la tormenta por la cordillera.
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