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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Steven Seagal cambió las cámaras por el patrullaje en la frontera texana y se calzó el cinturón negro en serio

El actor de los noventa dejó los sets de Hollywood para sumarse a operativos de seguridad en el condado de Hudspeth, Texas, donde su formación en artes marciales se transformó en herramienta de trabajo cotidiano

RC
Romina CabralCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Steven Seagal cambió las cámaras por el patrullaje en la frontera texana y se calzó el cinturón negro en serio

Como decía la abuela de la esquina de mi casa, cuando alguien cambia de vereda siempre conviene preguntarle primero por qué se cruzó. Eso mismo me pasó cuando me enteré de que Steven Seagal, el mismo que en los noventa nos hacía contener la respiración en Hard to Kill, Out for Justice y Under Siege, había decidido colgarse la placa y sumarse a operativos de seguridad fronteriza en el condado de Hudspeth, Texas, lejos de los flashes y los trailers de Hollywood. La noticia me llamó la atención porque, a primera vista, parece una de esas movidas excéntricas que a veces arman los famosos para sacarse una foto y volver al menú del día. Sin embargo, lo que cuentan desde el propio condado es bastante distinto, y vale la pena recorrerlo en detalle.

Para entender la movida hay que meterse primero en el galpón, o mejor dicho en la sala donde se planifican los patrullajes. Hudspeth es un condado enorme y deshabitado, con caminos largos y un viento que parece no terminar nunca. Allí, según confirmaron las autoridades locales, Seagal se incorporó a operativos de control fronterizo con armas de precisión, siempre bajo la supervisión directa de agentes del orden. No fue una aparición de un día ni un cameo: las fuerzas del lugar describieron su participación como concreta, con jornadas de vigilancia en terreno y aportes que, dicen, fueron tomados muy en serio por el equipo.

Under Siege, pero en la sierra

Lo que más me interesa, y creo que a ustedes también, es el contraste entre el personaje de ficción y el hombre que ahora se calza el uniforme. Las autoridades fueron tajantes al descartar cualquier operación de marketing o visibilidad pública. Uno de los integrantes de las fuerzas del condado lo puso en palabras bien criollas: "Está aquí porque le importa el país y quiere contribuir como cualquier otro residente." Los oficiales que trabajaron junto a él remarcaron la seriedad de los aportes durante los despliegues, algo que a mí, personalmente, me hace pensar en esos vecinos que uno ve en el comité de la sociedad de fomento y que, sin hacer ruido, le ponen el hombro a todo.

La reacción del pueblo, claro, no fue uniforme. Algunos vecinos se cruzaban con él fuera del set y no salían del asombro, como cuando te encontrás al profesor de la tele comprando pan en la esquina. Otros, en cambio, valoraron que estuviera en el barro, con el mismo calor y el mismo cansancio que cualquiera. Las autoridades insistieron en que sus contribuciones fueron concretas y no simbólicas, un detalle que me parece clave para no caer en la lectura fácil del famoso que juega a ser policía.

Hard to Kill, pero entrenando desde los cinco

Ahora bien, ¿de dónde sale este hombre para terminar custodiando una frontera? La historia arranca lejos de Texas. Seagal vio una demostración de artes marciales a los cinco años y, según cuentan, se le plantó la semillita ahí nomás. A los 17 se mandó solo a Japón, sin manejar el idioma y sin tener un contacto a quien llamar en caso de emergencia, una decisión que a esta altura del partido ya no sorprende tanto cuando uno repasa su trayectoria. Se formó durante años en dojos tradicionales, se sacó el cinturón negro y llegó al séptimo Dan en Aikido, una disciplina que él suele describir como el camino de la energía y la armonía, lejos de la espectacularidad pura y dura del cine de acción.

Esa formación, según explican quienes trabajaron con él, se notaba en cómo se paraba frente a un operativo. El Aikido prioriza redirigir la energía del otro antes que romperla, y algo de esa lógica parece haberse trasladado al trabajo en la frontera. Seagal buscaba evitar la confrontación directa y resolver las situaciones con la menor cantidad de forcejeos posible, lo que no es poco cuando uno imagina operativos largos bajo el sol texano.

A esta altura de la nota, a mí me queda dando vueltas una pregunta que es más amplia que Seagal y que la propia frontera: cuántas veces una carrera artística puede ser el punto de arranque de un rol genuino en el servicio público. No es un debate menor, y mucho menos en tiempos donde todo se mira con desconfianza. Lo concreto es que, por ahora, en Hudspeth hay un ex actor de los grandes estudios patrullando con el mismo compromiso que cualquier vecino voluntario, y eso, quieran o no, ya es una película con argumento propio.

Dónde: condado de Hudspeth, Texas. Cuándo: los operativos de seguridad fronteriza en los que participó Seagal. Qué se come: si andan por la zona, el clásico es un buen plato de brisket ahumado, frijoles pintos y una rebanada de pecan pie bien espesa, porque la gastronomía texana pide combustible pesado después de una jornada larga bajo el sol.

RC
Romina CabralCultura y espectáculos

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