Una madrugada de fuego en La Sirena: una familia se salva de milagro y los vecinos se convierten en la primera línea de respuesta
Las llamas redujeron a cenizas la planta baja de una casa del barrio La Sirena, en Neuquén, mientras una pareja y su hija pequeña dormían en el piso de arriba. La pericia apunta a una vela o un hornillo mal apagado.
Pasada la una de la madrugada, en Pasaje Petróleo al 850, a escasos metros de la Ciudad Deportiva, el cielo del barrio La Sirena se tiñó de naranja y el silencio se rompió con el ulular de las sirenas. En una vivienda de planta baja y piso superior, reducida en metros pero convertida en el centro de la vida de una pareja y su hija pequeña, un fuego que aún se investiga se llevó por delante todo lo que había abajo: muebles, recuerdos, ropa, electrodomésticos. Arriba, donde la familia dormía, las llamas no llegaron, pero el humo se metió en cada rincón como un recordatorio de lo que pudo haber sido.
Los Bomberos de Neuquén trabajaron más de tres horas en el lugar. Cuando se retiraron, pasada las cuatro y media de la madrugada, dejaron una consigna policial custodiando los restos. La planta baja quedó destruida por completo; el piso superior, en cambio, no sufrió daños estructurales relevantes más allá de la impregnación de humo que ahora habrá que ventilar durante días. La rápida intervención, coinciden los testigos, fue lo que evitó que el fuego saltara a las casas linderas, en una cuadra donde las viviendas están pegadas unas a otras y el viento de la noche suele soplar con fuerza.
La familia, los vecinos y la primera respuesta
Antes de la llegada de los bomberos, cuando todavía no había hidrante abierto ni camión hidrante en la calle, los vecinos de La Sirena se convirtieron en la primera línea de emergencia. Uno de ellos, al ver a la madre en la calle envuelta en una manta y gritando pidiendo ayuda, tomó la manguera de su casa y comenzó a tirar agua sobre las llamas sin más protección que el instinto. Otros, mientras tanto, se arriesgaron a entrar para retirar las garrafas que estaban dentro de la vivienda, un gesto que pudo haber terminado en una tragedia mayor si el fuego hubiera alcanzado una de esas bombonas.
También activaron la alarma vecinal, ese sistema informal pero eficaz de pasarse el aviso de boca en boca cuando algo grave ocurre en el barrio. Cuando llegó el personal del SIEN, la pareja y la niña fueron revisadas en el lugar. Ninguna presentó lesiones físicas, según confirmó el servicio de emergencias. La madre, en tanto, debió ser contenida por una crisis de angustia: minutos antes había bajado las escaleras con su hija en brazos, envuelta apenas en una manta, mientras el fuego se llevaba lo que tenían.
Una vela, un hornillo y una pericia en marcha
La causa del incendio todavía está bajo investigación, pero los vecinos que auxiliaron a la familia en los primeros minutos deslizaron una hipótesis que las pericias intentarán confirmar o descartar en las próximas horas: el fuego pudo haberse originado en una vela mal apagada o en un hornillo de aromaterapia que quedó encendido durante la noche. No es un dato menor en un contexto donde, según reiteran los cuerpos de Bomberos de la región, buena parte de los siniestros domiciliarios comienzan en objetos de llama abierta que parecen inofensivos hasta que dejan de serlo.
En la misma madrugada, los Bomberos de Neuquén debieron atender un segundo llamado a pocas cuadras de allí, en una vivienda de calle Chocón al 2044, donde un principio de incendio afectó un sillón del living. La propia familia dio el aviso por prevención, lo que permitió extinguir las llamas antes de que se propagaran. Tampoco hubo heridos. Dos incendios, una misma noche, un mismo llamado de atención sobre lo que se enciende y se olvida dentro de una casa.
- Incendio en Pasaje Petróleo al 850, barrio La Sirena, pasadas la 1 de la madrugada del miércoles.
- La planta baja quedó destruida por completo; el piso superior, sin daños estructurales relevantes.
- Una pareja y su hija pequeña se encuentran fuera de peligro; la madre fue contenida por una crisis de angustia.
- Vecinos sofocaron las llamas con una manguera, retiraron garrafas y activaron la alarma vecinal antes de la llegada de los Bomberos.
- La causa se investiga: la principal hipótesis apunta a una vela o un hornillo de aromaterapia mal apagado.
- En la misma madrugada, un principio de incendio en calle Chocón al 2044 fue extinguido sin heridos.
En La Sirena, mientras se esperan los resultados de las pericias, la cuadra todavía huele a quemado y la familia damnificada intenta ordenar lo que quedó: algo de ropa, algo de documentación, la certeza de estar vivos y la imagen de unos vecinos que, con una manguera y coraje, ganaron minutos que las estadísticas suelen cobrar caros. ¿Cuántas veces, en una noche cualquiera, dejamos una vela encendida, un hornillo perfumando el ambiente o una hornalla apagada a medias, sin pensar que el living puede dejar de existir antes del amanecer?
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Roja Noticias