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LUN, 19 OCT 2026
Vida

Una semana bajo el agua en Neuquén: la alerta amarilla que se extiende hasta el jueves

El SMN mantiene el alerta amarilla en toda la provincia con lluvias, tormentas y posible granizo; el miércoles es el día más complicado y el jueves llega un frente polar que puede dejar mínimas de 3 grados.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida · · lectura 4 min
Una semana bajo el agua en Neuquén: la alerta amarilla que se extiende hasta el jueves

Acá en el sur la mañana del lunes arranca con un cielo que no termina de decidirse: llovizna por momentos, escampa por otros, y la gente camina con el piloto colgado del brazo como si fuera una extensión del cuerpo. Yo lo veo en la esquina de siempre, en el barrio, y el panorama es ese: paraguas, capuchas, zapatillas que ya van a quedar secándose cerca del calefón hasta el fin de semana. El Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta amarilla para toda la provincia de Neuquén a partir de este lunes 19 de octubre y la advertencia se extiende, en principio, hasta el jueves inclusive, con un miércoles que pinta como el día más bravo de toda la semana.

Cómo se reparte el mal tiempo día por día

  • Lunes 19: arranca con lluvias débiles y dispersas, máxima de 20 grados, viento del noreste a 29 km/h y ráfagas que pueden llegar a 39 km/h. La peor parte se concentra a la tarde y a la noche, con mínima de 7 grados y ráfagas que trepan a 43 km/h.
  • Martes 20: sigue el cuadro inestable, con precipitaciones débiles, máxima de 19 grados y viento del noreste a 24 km/h. La noche no afloja: mínima de 7 grados y condiciones todavía cargadas.
  • Miércoles 21: el día más comprometido de la semana, con tormentas eléctricas, chaparrones y probabilidad ocasional de granizo. La máxima se mantiene en 19 grados, pero a la noche sopla del sudeste a 37 km/h con ráfagas de 49 km/h y la mínima baja a 6 grados.
  • Jueves 22: se suma un ingrediente extra, el ingreso de una masa de aire polar que intensifica las precipitaciones y hace bajar la temperatura de manera pronunciada. La máxima no pasa de 15 grados, el viento del este llega a 38 km/h con ráfagas de 46 km/h, y la madrugada del viernes puede tocar los 3 grados.
  • Viernes 23: empieza a llegar el alivio gradual, con cielo nublado pero sin lluvias, máxima de 17 grados y viento en calma, dejando el camino preparado para un fin de semana más estable.

Lo que más me queda dando vueltas, cuando uno mira el mapa completo, es la combinación de factores: no es solo que llueva, es que llueve con viento, con ráfagas, con posibilidad de granizo en el peor día y, encima, con un frente polar que llega justo cuando el suelo ya va a estar saturado. La acumulación prevista para la semana ronda entre 10 y 20 milímetros, con la chance de que en zonas puntuales se supere ese umbral. No estamos hablando de un evento extraordinario, pero sí de varios días seguidos de inestabilidad que, sumados, complican.

En el barrio la conversación de estos días pasa por cosas muy concretas. Gladys, que vive en la colonia San Lorenzo y vende pan casero en la esquina, me decía esta mañana mientras acomodaba las facturas en la bolsa: «Mirá, con esta lluvia no me queda otra que salir igual, porque la gente quiere el pan calentito a las ocho, pero el miércoles, si cae piedra como dicen, ahí sí guardo la bici y me quedo en la cocina». Es el resumen perfecto de lo que se repite en cada casa: se sale igual en lo que se puede, pero el miércoles se reserva para adentro.

Nosotros, acá en el sur, ya sabemos cómo se lee este tipo de alerta amarilla: no es el nivel más alto del sistema, pero alcanza para prestar atención, sobre todo si hay que manejar por rutas que suelen anegarse, si hay obras a medio terminar o si se tenían planes al aire libre. Para quienes organizaron actividades esta semana, los datos terminan siendo bastante claros: el miércoles y el jueves son los días para quedarse bajo techo, y el sábado asoma como la mejor apuesta para recuperar la calle.

Por lo pronto, lo que uno espera es lo de siempre: que el agua caiga sin causar destrozos, que el viento no tumbe un árbol en la cuadra de un vecino, que el granizo, si aparece, pase rápido, y que el viernes, cuando el cielo empiece a serenarse, la temperatura deje de bajar y la semana vuelva a parecerse a una semana de octubre en la Patagonia. Mientras tanto, paraguas a mano y paciencia, que de eso nos sobra.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida

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