El decil más alto arrancó en 3,9 millones de pesos y se llevó casi un tercio de la torta familiar
La Encuesta Permanente de Hogares del INDEC mostró que durante el segundo trimestre de 2026 el ingreso familiar promedio se ubicó en 2.037.784 pesos, mientras que el segmento superior concentró el 29,7% del total relevado. La brecha entre deciles vuelve a quedar en el centro del debate.
El ingreso familiar promedio de los hogares argentinos relevados por el INDEC se ubicó en 2.037.784 pesos mensuales durante el segundo trimestre de 2026, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares difundidos esta semana, una cifra que sirve de referencia para dimensionar la distancia que separa a los distintos sectores de la población en los 31 aglomerados urbanos que releva el organismo. Para quedar dentro del 10% de los hogares con mayores ingresos fue necesario superar los 3.900.000 pesos mensuales, un umbral que ya de por solo describe la profundidad de la brecha distributiva en un país donde la mayoría de las familias se ubica muy por debajo de esa marca.
Cómo se reparte el ingreso entre los diez segmentos
El organismo ordena a los hogares según el total de ingresos que perciben y los divide en diez grupos de igual tamaño, conocidos como deciles, lo que permite comparar tramo por tramo sin distorsiones. El promedio general de 2.037.784 pesos oculta diferencias marcadas: el 10% más bajo recibió en promedio 383.378 pesos mensuales, con ingresos que oscilaron entre 5.000 y 578.000 pesos, mientras que en el extremo opuesto el 10% más alto promedió 6.057.098 pesos, con un rango que se extendió hasta los 75.000.000 mensuales. Esa amplitud dentro de un mismo decil, según advirtieron técnicos consultados, demuestra que compartir segmento no significa compartir nivel de vida real.
- Decil 1: entre 5.000 y 578.000 pesos, con un promedio de 383.378.
- Decil 2: entre 578.000 y 820.000 pesos.
- Decil 3: entre 820.000 y 1.035.806 pesos.
- Decil 8: entre 2.300.000 y 2.939.000 pesos.
- Decil 9: entre 2.939.000 y 3.900.000 pesos.
- Decil 10: desde 3.900.000 hasta 75.000.000 pesos, con promedio de 6.057.098.
La foto termina de completarse cuando se observa qué proporción del ingreso total se lleva cada tramo: el 10% más bajo apenas reunió el 1,9% de la masa de recursos, en tanto que el 10% más alto se quedó con el 29,7%, una relación que vuelve a poner sobre la mesa la pregunta de siempre sobre cuántos sectores quedan afuera de la rueda virtuosa del consumo y cuántos concentran la mayor parte del dinero que circula.
El INDEC también describió el origen de esos ingresos y volvió a mostrar el peso determinante que tiene el trabajo en los estratos medios y altos. En el conjunto de los hogares, las fuentes laborales aportaron el 78,1% de los ingresos y las no laborales, entre ellas jubilaciones, pensiones y subsidios, explicaron el 21,9% restante. Esa composición se profundiza en el decil superior, donde el trabajo llegó al 86,6% de los ingresos familiares, mientras que en el tramo más bajo la relación se invierte: jubilaciones, pensiones, ayudas oficiales y otras entradas no laborales representaron el 67,3% del total, lo que confirma la dependencia casi total de la política social para los hogares del primer decil.
Otro dato que el organismo incorporó al informe es la cantidad de integrantes por hogar, un factor clave a la hora de comparar ingresos. En el segmento superior el promedio fue de 3,4 personas, en tanto que en el más bajo se redujo a apenas 2, lo que deja en evidencia que las familias más humildes no solo perciben menos dinero en términos absolutos, sino que además cuentan con menos miembros que aporten al ingreso total. El promedio general de la encuesta se ubicó en 2,9 integrantes por hogar.
Quién se queda con la diferencia
El tramo más alto de la distribución englobó a unas 1.017.000 familias en las que vivían 3.491.000 personas, un universo reducido que concentró casi un tercio de los ingresos relevados, mientras el resto de la población tuvo que repartirse el porcentaje complementario. Frente a ese cuadro, la discusión que reaparece en cada difusión de la EPH es de dónde sale el dinero que falta en los primeros deciles, quién se queda con la diferencia entre lo que produce el país y lo que efectivamente llega a cada hogar, y por qué motivo los trabajadores informales y los tareferos de las colonias del interior siguen viendo cómo sus números no se acercan ni de lejos al umbral de los 3.900.000 pesos que el INDEC marcó como punto de partida del segmento más alto.
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