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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

El último viaje de Ricardo Soulé: Quilmes se prepara para darle el abrazo que su música siempre pidió

Sus hijos convocaron a una despedida abierta en la Casa de las Culturas, con horarios el viernes a la noche y el sábado a la mañana. Un recorrido por la vida del fundador de Vox Dei, el muchacho que escribió “Presente” a los 17, detrás del mostrador del colegio, y que terminó dándole forma musical a La Biblia.

RC
Romina CabralCultura y espectáculos · · lectura 5 min
El último viaje de Ricardo Soulé: Quilmes se prepara para darle el abrazo que su música siempre pidió

Uno se imagina a la abuela de la colonia mirando la radio y diciendo, mientras acomoda el repasador sobre la mesa, que hay músicas que no se van nunca, que se quedan flotando en el aire de los patios aunque pasen los años y cambien los discos. Y uno, en algún rincón de la memoria, escucha otra vez esa guitarra de Vox Dei que suena como si viniera de la pieza del fondo, y entiende que la vieja tenía razón. Esta semana se confirmó la noticia que muchos temían: Ricardo Soulé murió a los 76 años en un sanatorio de Quilmes, la misma ciudad donde había nacido el 15 de marzo de 1950, y sus hijos abrieron la puerta de la Casa de las Culturas para que el público pueda despedirlo como él se lo merecía, de frente, sin filtros, como se despide a un vecino ilustre que además es un poco de cada uno.

La sala donde va a tener lugar el velatorio no es cualquier sala. La Casa de las Culturas está en el Pasaje Papa Francisco, antes Rivadavia, 383, pleno Quilmes Centro, y tiene esa pinta de galpón reconvertido que tienen los edificios con historia en el conurbano, con paredes anchas, pasillos largos y ese eco particular que parece hecho para contener coros, aplausos y silencios respetuosos. Ahí, en ese galpón que la ciudad fue armando con los años, va a quedar montado el último escenario de un tipo que se crió a pocas cuadras y que nunca dejó de sentirse quilmeño, ni siquiera cuando la fama lo puso a girar por los escenarios más grandes del país.

La génesis de un tema que se volvió himno

Para entender quién fue Ricardo Soulé hay que retroceder hasta 1967, cuando un pibe de Quilmes, todavía con el guardapolvo medio corto, se juntó con Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy para armar una banda que se llamó primero Mach 4 y que dos años después se rebautizó Vox Dei, cuando el grupo ya estaba masticando otra cosa, algo más profundo, menos naif. Dentro de esa formación, Soulé se hizo cargo de la guitarra, del violín y de una voz que tenía esa cualidad tan argentina de sonar conversada, como si te estuviera contando algo al oído en vez de cantarte un tema.

“La escribió a los 17 años, cuando estudiaba en el Nacional de Quilmes, a partir de una separación de quien luego sería su esposa. Esa pequeña fractura sentimental terminó convertida en “Presente (El momento en que estás)”, el tema que viajó en Caliente, el primer disco de Vox Dei, editado en 1970, y que muchos siguen cantando sin saber que nació detrás del mostrador de un colegio del conurbano.”Datos confirmados por el propio Soulé a lo largo de su trayectoria

La Biblia, la apuesta que parecía imposible

En 1971, cuando todavía no todas las radios se animaban a pasar rock argentino en horario central, Vox Dei se mandó con La Biblia, una interpretación musical de textos del Antiguo y el Nuevo Testamento que incluyó pasajes como “Génesis” y “Libros sapienciales” y que sonó, en su momento, como una herejía linda, como una manera de sacarle el polvo a los versículos y ponerlos a caminar por los escenarios. A mí, cada vez que lo escucho, me sigue pareciendo uno de esos discos que justifican una carrera entera, aunque la carrera haya seguido dando mucho más.

Después de alejarse de Vox Dei en 1974, Soulé no se quedó quieto ni un segundo. Siguió como solista con discos como Vuelta a casa, Romances de gesta y Vulgata, fue padre de músicos porque compartió escenario y proyecto con su hijo Gabriel en La Bestia Emplumada, y además se sentó frente a alumnos a enseñar violín, como si sintiera que todo lo que había aprendido en la ruta tenía que ir pasándolo de mano en mano. El 11 de septiembre pasado había anunciado una pausa en sus presentaciones para hacer un tratamiento rodeado de su familia, y el desenlace llegó un viernes, en el mismo Quilmes que lo vio crecer y que ahora lo va a velar.

Horarios, lugar y qué se come alrededor

  • Viernes, de 20 a 1 de la madrugada: primera franja de ingreso para despedirlo.
  • Sábado, de 7 a 11 de la mañana: segunda franja, ideal para los que madrugan o para los que vuelven después de haber pasado la noche en vela.
  • Casa de las Culturas, Pasaje Papa Francisco (ex Rivadavia) 383, Quilmes Centro, a pocas cuadras de la plaza.
  • Alrededor del lugar hay bares de toda la vida sobre la calle Rivadavia que sirven café con medialunas, sandwichería de paso para los que necesiten reponer fuerzas, y parrillas de Quilmes Centro donde se puede comer un bife con papas fritas como almuerzo de homenaje, bien a la argentina.

Sus hijos, a través de la cuenta oficial del artista, fueron los que comunicaron el fallecimiento y los que convocaron a la gente con una frase que sonó a puerta abierta: “Los invitamos a rendirle un hermoso y respetuoso homenaje”. No hubo declaraciones altisonantes ni pedidos rimbombantes, solo la voluntad de que cualquiera que haya cantado alguna vez “Presente” en un auto, en un boliche o en la cocina de la casa pueda llegar hasta el galpón, pararse un rato y decirle chau. En tiempos donde las despedidas suelen volverse un trámite de redes sociales, esta convocatoria vuelve a poner el cuerpo en el centro, los pies sobre el piso, la mano en el pecho, como les gustaba a los viejos de la colonia. Yo, si pudiera, me tomaría el tren hasta Quilmes, me sentaría en uno de los bares de la zona con un café bien cargado, escucharía “Presente” bajito desde el parlante del celular, y después cruzaría a la Casa de las Culturas a darle el último abrazo a un tipo que le puso corazón y Biblia al rock argentino sin pedir permiso.

¿Qué canción de su trayectoria recuerdan y por qué? La pregunta queda picando entre nosotros, y es también una manera de mantenerlo vivo mientras la fila para entrar a la Casa de las Culturas se estira por el Pasaje Papa Francisco y el eco de sus temas sigue rebotando en las paredes de Quilmes.

RC
Romina CabralCultura y espectáculos

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