La cordillera neuquina se cruza con paciencia: dos pasos abiertos, calzada húmeda y las cadenas como única compañía segura
Pino Hachado y Cardenal Samoré están habilitados para todo tipo de vehículos, según los partes de Vialidad Nacional del lunes por la mañana, pero la calzada está mojada y resbaladiza, hay hielo, neblina y lluvia intermitente, y rige la obligación de llevar cadenas metálicas en el vehículo.
Son las ocho de la mañana acá en el sur y uno ya empieza a escuchar el ruido del patio, ese que aparece cuando la familia piensa en cargar el auto para cruzar a Chile. Lo primero que hago, como tantas vecinas de la zona, es abrir la página de Vialidad Nacional antes de decidir nada, porque sabemos que el parte de la mañana puede cambiar a la hora del almuerzo y dejarte varado en la ruta con la paciencia al borde. Lo que aparece este lunes es bastante claro: los dos pasos que cortan la cordillera neuquina están abiertos, pero vienen con letra chica, y esa letra chica conviene leerla con la primera taza de mate todavía en la mano.
Pino Hachado, habilitado pero con hielo y neblina
El parte de las 7.05 dejó a Pino Hachado funcionando con habilitación plena para todo tipo de vehículos. La calzada, igual que el resto de la semana, está mojada, con sectores donde el hielo se hace dueño del asfalto y una neblina que achica la visibilidad hasta dejarla en valores que cualquier conductor conoce y a nadie le gusta. A eso se le suma algo que a mí, personalmente, me pone los pelos de punta: la presencia de animales sueltos sobre la ruta, un dato que los que transitamos la zona sabemos que no es un detalle menor. Vialidad Nacional además marcó riesgo de caída de rocas en el kilómetro 48, donde hay equipos del organismo trabajando, lo que obliga a reducir la velocidad y a mirar cada curva con la atención que pide la montaña cuando decide mostrarse enojada.
Cardenal Samoré, con lluvia intermitente y aguanieve en altura
El segundo parte, emitido a las 7.20, dejó a Cardenal Samoré en la misma condición de abierto y habilitado. Pero el paisaje que se va a encontrar quien lo transite es distinto al de Pino Hachado. Acá la calzada está despejada y mojada, con una lluvia que va y vuelve en los tramos bajos y se transforma en aguanieve a medida que se gana altura. Vialidad Nacional pidió aumentar la distancia de frenado y evitar maniobras de sobrepaso, una recomendación que parece de manual pero que en la montaña se vuelve vital, sobre todo cuando uno ve un camión de lejos y la tentación de pasarlo aparece antes de tiempo. También en este paso hay personal del organismo trabajando en la zona, lo que confirma que el clima sigue siendo un protagonista pesado de la jornada.
El común denominador: calzada húmeda, cadenas obligatorias y alerta por tormentas
El cuadro que comparten los dos cruces se repite como una advertencia en serio: calzada húmeda, clima inestable, margen de reacción chico al volante y, como condición ineludible, la obligación de llevar cadenas físicas en el vehículo. La aclaración vale, porque a veces uno escucha que alcanza con tenerlas en casa o con unas cadenas textiles, y la verdad es que cuando el organismo exige las metálicas eso es lo que se tiene que llevar, sin discusión. A todo esto se le suma una alerta amarilla por tormentas que cubre toda la provincia y que anticipa lluvias de variada intensidad en períodos cortos, posible caída de granizo y ráfagas de viento, el tipo de noticias que acá en el sur nos hacen mirar el cielo varias veces antes de cerrar la puerta del auto.
- Pino Hachado: habilitado para todo tipo de vehículos, calzada mojada con hielo y neblina, animales sueltos, riesgo de caída de rocas en el kilómetro 48.
- Cardenal Samoré: habilitado para todo tipo de vehículos, calzada despejada y mojada, lluvia intermitente y aguanieve en cotas altas.
- Obligación en ambos pasos de llevar cadenas físicas en el vehículo.
- Alerta amarilla por tormentas vigente en toda la provincia del Neuquén, con aviso de granizo y ráfagas.
- Información oficial disponible en argentina.gob.ar/rutasnacionales y en los teléfonos 0800-222-6272 y 0800-333-0073, de lunes a viernes de 9 a 17.
Mi vecina Marta, del barrio Progreso, me decía mientras cargaba nafta esta mañana lo que repite cada vez que se habla de cruzar al vecino país: que uno no se tiene que guiar solamente por las ganas que tenga de pisar tierra chilena, sino por lo que dicen los partes y por el estado real del auto, sobre todo cuando la familia va atrás. Las condiciones que reporta Vialidad Nacional este lunes son las que son, y lo único que nos queda a nosotros, como conductores responsables, es respetarlas y salir con tiempo, con las cadenas puestas antes del primer tramo con hielo y con la idea fija de que la montaña siempre tiene la última palabra. El estado de los pasos puede modificarse a lo largo del día, así que antes de poner primera y dejar atrás la última rotonda vale la pena volver a chequear la información actualizada, y quedarse uno con la sensación, mientras la ruta se estira hacia el Pacífico, de que cruzó cuando se podía cruzar y no cuando las ganas pudieron más que el parte de la mañana.
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