La industria regional resignó 13 puntos del mercado automotor y los importados chinos ya se llevan casi dos de cada diez patentamientos cero kilómetro
Entre enero de 2024 y el cierre del tercer trimestre, las marcas que producen en Argentina y Brasil pasaron de controlar el 98% de las ventas al 81,5%. El quiebre coincidió con la llegada de los primeros híbridos y eléctricos, aunque el podio de modelos más patentados todavía es netamente regional y las pickups nacionales conservan el segmento más voluminoso.
Hace un puñado de años, casi nueve de cada diez vehículos cero kilómetro que se patentaban en Argentina egresaban de una línea de montaje instalada en el país o en Brasil, el corazón del Mercosur automotor. Esa hegemonía operativa, casi silenciosa, empezaba a erosionarse cuando en enero de 2024 se habilitó un régimen de importaciones sin cupos y la competencia externa comenzó a horadar, mes a mes, la base productiva regional. La fotografía que arrojan los registros oficiales hasta septiembre muestra que esa proporción se ubica hoy apenas por encima del 81,5%: trece puntos porcentuales cedidos en tres años, caída que la estadística oficial describe como gradual, pero que en el ánimo de los concesionarios del interior se vive como una pérdida de aire que no deja de acentuarse.
El punto de inflexión llegó con los híbridos y los eléctricos
La curva permite reconstruir con precisión cuándo se aceleró el avance importado. Entre enero de 2024 y junio de 2025, los fabricantes regionales sostuvieron una franja de mercado que oscilaba entre el 95% y el 98%, cómoda, casi invariable. El cambio empezó a notarse a partir de julio de 2025, con el ingreso de los primeros cupos de vehículos híbridos y eléctricos, y se profundizó entre enero y abril del año siguiente: en apenas cuatro meses, la participación regional cayó del 95% al 86%, hasta tocar un piso de 79,9% en abril y mayo de 2026. Desde entonces se percibe una leve recuperación, atribuida en buena medida al faltante de stock que varias marcas chinas atravesaron entre mayo y junio, no a una recuperación genuina del polo productivo.
En ese escenario, la pregunta que sobrevuela las terminales de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires es incómoda y a la vez concreta: ¿cuánto terreno más pueden ceder las plantas argentinas si se normalizan los envíos del gigante asiático que se interrumpieron en el segundo trimestre? La respuesta, por ahora, no la tiene ningún directorio; la manejan los contenedores que están en los puertos y las decisiones de precio que se toman en despachos muy alejados de la Mesopotamia.
El podio sigue siendo criollo, pero la fila del ranking se chinoandaliza
El ranking de patentamientos conserva en sus primeros tres casilleros a la Toyota Hilux, con cerca de 25.000 unidades; al Fiat Cronos, con alrededor de 17.800; y a un tercer modelo regional que completa el podio. Recién en la quinta posición aparece el primer vehículo de origen no regional, un SUV chino comercializado por una terminal con presencia local. Más atrás, en el puesto 21, se ubica el primer auto importado por un distribuidor que carece de planta propia, con 5.357 unidades vendidas y una participación del 1,3% del mercado total, volumen que sigue siendo más de tres veces inferior al del Cronos en el segmento de pasajeros.
- Toyota Hilux lidera con casi 25.000 patentamientos, seguida por el Fiat Cronos con 17.800 y un tercer modelo regional completa el podio.
- El primer vehículo no regional aparece quinto: es un SUV chino comercializado por una terminal con presencia local en el país.
- Hasta el puesto 20 no se observa un auto importado por un distribuidor sin terminal, lo que confirma el peso del Mercosur en autos de pasajeros.
- Entre los diez importados de esa modalidad, ocho son chinos y dos coreanos, con ventas de entre 1.600 y 5.400 unidades en nueve meses.
- Tres pickups nacionales figuran entre los diez modelos más patentados del año y concentran el mayor volumen de producción local.
- Los modelos regionales más vendidos de cada categoría superan las 11.000 unidades, frente a un techo de 5.400 para sus rivales importados.
La cotización del 0 km en la rural y la pregunta que nadie firma
Mientras en los concesionarios del microcentro porteño se exhiben los nuevos SUV híbridos con etiquetas de precio en dólares que ningún asalariado puede salarializar, en las colonias tabacaleras y yerbateras del nordeste la conversación es otra. Donde todavía se mira la cotización de la hoja verde —hoy un kilo de hoja verde de yerba mate cotiza en torno a los valores que la (Secretaría de Agricultura) publica semanalmente, marcando el pulso de la economía regional—, y se comenta la demora en la llegada de la camioneta china que un colono tiene reservada, la diferencia entre el auto nacional y el importado deja de ser una cuestión de folleto para transformarse en un cálculo fino. ¿Quién se queda con la diferencia de esos trece puntos que se perdieron en tres años? ¿Las terminales, que argumentan caída de márgenes y retraso cambiario? ¿El consumidor, que ganó una vitrina más amplia pero perdió la certeza del repuesto en la concesionaria de la ruta? ¿O las casas matrices radicadas en otro continente, que ahora facturan en el país sin haber movido una herramienta en territorio argentino? Las cifras oficiales, prolijas en patentamientos y exportaciones, todavía no responden esa pregunta; sólo la formulan, una y otra vez, cada vez que se entrega un 0 km en la costa atlántica o en una localidad del interior.
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