LS, la marca con la que Luján Sáez sale del respaldo paterno y se planta en la pasarela porteña
Hija del creador de Ona Sáez, la diseñadora presentó su firma personal en la última edición de Bafweek con una colección nocturna llamada N.1, donde denim, cuero, encaje y brillos conviven en siluetas amplias pensadas para un público que se anima a ser protagonista.
Las luces bajas, el ritmo en vivo y una pasarela que por un rato dejó de ser pasarela para volverse escenario: así se vio el desembarco de LS, la marca de moda urbana que Luján Sáez presentó por primera vez en elBuenos Aires Fashion Week. La diseñadora eligió ese marco para mostrar N.1, su colección inaugural, y dejó claro desde el vamos que no se trataba de un simple recorrido de looks sino de una experiencia completa, con música ejecutada en vivo y una puesta donde la ropa, las modelos y el clima general dialogaron durante varios minutos.
La propuesta, en clave nocturna y urbana, se mueve en el terreno del denim como tela central y suma capas con cuero, encaje y terminaciones con foil, ese brillo metálico que se ve en tonos plateados, dorados y cobrizos. Las siluetas son amplias, a veces exageradas, con pantalones de tiro bajo, superposiciones y un ida y vuelta deliberado entre lo deportivo y lo glamoroso, como si el buzo de algodón se cruzara con el vestido de fiesta sin pedir permiso.
Crecer entre ateliers y_productoras
Luján creció en una casa donde la moda no era un hobby sino una de las columnas de la vida cotidiana. Su padre Santiago Sáez estuvo al frente durante años deuna de las firmas más reconocidas del diseño argentino de principios de siglo, y su madre se desempeñó como productora de moda, una de esas tareas invisibles que sostienen desfiles, campañas y editoriales detrás de escena. Ese entorno, reconoció la diseñadora en diálogo con la prensa, funcionó como su primera escuela y también como el punto del cual decidió salir para construir algo con identidad propia.
“Nació como una manera de construir mi propio camino y expresarme con libertad, siempre tomando referencias y guiños de todo lo que me formó.”Luján Sáez
El proceso creativo arranca, según cuenta ella misma, de una pregunta casi de vestidor: ¿me lo pondría yo? A partir de ahí, la diseñadora prueba las prendas con amigas y artistas cercanas, observa cómo cambia una misma pieza según el cuerpo y la actitud de quien la lleva, y desde esa observación ajusta materiales, largos y proporciones. No hay un público único en la cabeza: la marca apunta a una consumidora que entiende la ropa como herramienta de expresión, sin importar la edad, alguien que quiere entrar a un lugar y sentirse seguro, distinto, un poco protagonista.
- N.1 es la colección debut de LS y funciona como declaración de origen: denim como base, cuero, encaje y foil como acentos.
- El desfile en Bafweek incluyó música en vivo y varias de las llamadas musas de la marca desfilaron en pasarela.
- Las siluetas se inclinan por lo amplio: pantalones holgados, capas y superposiciones pensadas para la noche.
- La escena nocturna porteña, los recitales, los clubes y las nuevas generaciones de artistas locales son fuentes de inspiración permanentes de la diseñadora.
- El proceso de diseño se prueba en amigas y artistas cercanas antes de pasar a producción.
En el terreno, lo que se vio en la pasarela coincidió con el discurso de la marca: un guardarropa que se luce de noche, que no le tiene miedo a los brillos ni a las telas pesadas, y que se aleja del austero típico de los desfiles minimalistas. La música en vivo, un recurso poco habitual en las semanas de la moda locales, terminó de marcar el pulso y confirmó la idea de que LS busca un lugar propio, con códigos que miran al under porteño tanto como a las pistas internacionales.
“Quiero que durante esos minutos el público pueda entrar completamente en el universo de la marca.”Luján Sáez
Sobre el peso del apellido, Sáez fue directa y evitó los rodeos: reconoció que el nombre puede generar una expectativa inicial, pero sostuvo que, después de esa primera impresión, lo que tiene que estar a la altura es el trabajo. Una aclaración que, en una industria chica como la local, funciona también como declaración de intenciones frente a un circuito que conoce de memoria la historia de la familia.
Pregunta que queda abierta
¿La ropa entendida como herramienta de identidad personal, la solidez de una propuesta de diseño independiente o el arrastre del apellido familiar: qué pesa más cuando una marca arranca y todavía no tiene un pasado propio en la pasarela? La respuesta, claro, no la tiene el periodismo: la construye cada temporada, prenda por prenda, quien se anime a ponérsela y salir a la calle.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Roja Noticias