Schwartzman, la nena que viene y el día que el Mundial quedó segundo
El Peque contó al aire cómo fue la concepción de su primera hija: un test de ovulación positivo, un mensaje a tiempo y la semifinal con Inglaterra de fondo. Eugenia lo cruzó por teléfono y lo mandó a callar entre risas.
A esta altura ya nadie discute que el calor de noviembre en Buenos Aires es una excusa perfecta para cualquier cosa. Pero lo del Peque Schwartzman fue a otro precio: el termómetro marcaba lo que marcaba y el extenista eligió contar al aire, con pelos y señales, cómo se gestó su primera hija en la misma tarde en que Argentina le ganaba a Inglaterra las semifinales del Mundial 2026. Cosas del calendario, cosas del destino, cosas de la vida.
La noticia ya había caído por las redes, como caen hoy casi todas: un posteo, un par de corazones y la pregunta de rigor sobre el nombre. Pero Schwartzman es columnista en un programa de radio y, como tal, se tomó la licencia de ir un poco más allá. Le contó al conductor que Eugenia, su pareja desde hace siete años, se había hecho un test de ovulación esa mañana y el resultado había dado positivo. El mensaje, según sus propias palabras, fue claro: había que aprovechar el día, el siguiente o el que viniera, sin chistar.
El living lleno y la habitación con candado
El partido arrancaba a la tarde y al departamento de la pareja estaban por caer cerca de diez personas: el padre del Peque, su hermana y sus sobrinos entre los confirmados. Antes de que el living se llenara, Schwartzman bajó a recibir a su hermana. La hizo pasar, le ofreció un lugar en el sillón y, con la misma cara de poker que seguramente mostró en los puntos decisivos de su carrera, le mandó un mensaje a Eugenia: era ahora o nunca, mientras la familia aún no había terminado de llegar.
La hermana quedó en el living, ajena a todo. El resto fue cuestión de timing. Estoy convencido de que fue ese día, reconoció Schwartzman al aire, con la naturalidad de quien cuenta que ganó un set en Roland Garros. Como si lo deportivo y lo personal pudieran mezclarse sin pedir permiso.
“No puedo creer lo que estoy escuchando. Él se olvida de que tengo un papá, una mamá. Te voy a matar.”Eugenia De Martino, por teléfono, en el programa
El momento más jugoso llegó cuando Eugenia se sumó a la charla por teléfono. Lejos de hacer mutis por el foro, lo cortó en seco y le recordó que del otro lado de la línea había familiares de los dos escuchando cada detalle. La mezcla de vergüenza y complicidad fue total: lo reprendió entre risas, pero no le soltó la mano al relato. La nena que viene ya tiene su primera escena familiar escrita con marcador indeleble.
Esperan una nena, ya eligieron nombre cuando les parezca, y tienen por delante la tarea nada sencilla de explicarle, dentro de muchos años, en qué habitación estaba la tía mientras ellos dos resolvían lo suyo. Si eso no es una historia para contar en cada asado, no sé qué otra cosa lo es. El día que la chica cumpla años, el 1 de noviembre de 2026 caerá otra vez con la selección en la cabeza de todos, y ellos van a tener un motivo extra para brindar. O para esconderse bajo la mesa,.
Lo que dejó la anécdota
- Schwartzman y Eugenia De Martino serán padres por primera vez después de siete años de pareja.
- La concepción coincidió, según el relato del Peque, con el día del partido Argentina-Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026.
- Al departamento de la pareja estaban por llegar cerca de diez familiares, incluido el padre y la hermana de Schwartzman.
- De Martino llamó al programa para frenar a su pareja y reclamarle por los detalles en vivo.
- Esperan una nena y todavía no difundieron el nombre.
Pronóstico reservado y a pagaré: la nena va a crecer escuchando esta historia en cada cumple, en cada asado y en cada sobremesa. Y el Peque, tarde o temprano, va a tener que pedirle disculpas públicas a su cuñada. O no. Veremos.
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