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MAR, 08 SEPT 2026
Economía

Con la cuota inicial en $292.656, el Nación sale a pescar compradores de autos con créditos atados a la inflación

La nueva línea UVA para 0km y usados de hasta diez años financia el 100% del valor sin prenda, pero el capital se actualiza por IPC: arranque más barato a cambio de un final abierto.

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Oksana MelnikCampo y yerba · 8 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

El Banco Nación pone en la calle desde el lunes 7 de septiembre una variante en pesos ajustados por UVA dentro de su línea +Autos, con la promesa de una cuota inicial sensiblemente más baja que la de los préstamos a tasa fija que ya venía ofreciendo. La movida llega en un momento donde el precio de los autos 0km trepa por encima del índice de inflación y los usados de hasta diez años se consolidan como la salida más buscada por las familias que no quieren resignar el vehículo.

La nueva modalidad financia hasta el 100% del valor de automóviles, pick-ups y utilitarios, tanto nuevos como usados con una antigüedad máxima de diez años, sin que el comprador tenga que constituir prenda. El tope por persona se fijó en $100 millones, un número que excede de largo el valor de la mayoría de los modelos que se ofertan en las concesionarias pero que marca el techo regulatorio del producto.

Cuota arranca más baja, pero el capital viaja con la inflación

Para un préstamo de $10 millones a 60 meses, el cliente con haberes o jubilación en el Nación arranca pagando una cuota estimada de $292.656 bajo el esquema UVA, contra $424.330 que desembolsaría hoy mismo en la línea tradicional a tasa fija en pesos. Quienes cobran en otros bancos parten desde $343.333 en UVA frente a $508.664 en la fija. El banco aclara que se trata de valores orientativos, sujetos a evaluación crediticia.

El truco está en la letra chica: el capital se actualiza por inflación, de modo que la cuota no se mantiene estable como en un crédito tradicional sino que sube al ritmo del IPC. Como contrapeso, el banco ofrece la opción de pegar la cuota a la evolución del Coeficiente de Variación Salarial, lo que permite atar el aumento al bolsillo del asalariado en lugar de al termómetro de precios. Ese seguro cuesta un punto porcentual anual extra sobre la tasa.

  • Plazos: de 12 a 60 meses en UVA; hasta 72 meses en la línea a tasa fija en pesos.
  • Tasa para clientes con haberes en BNA: UVA más 19% TNA; resto: UVA más 25% TNA.
  • Línea tradicional a tasa fija: 36% TNA para haberes BNA y 46% TNA para el resto de clientes.
  • Tope de cuota: 25% de los ingresos netos en UVA; 35% con haberes en BNA y 30% para el resto en la fija.
  • Cobertura: hasta el 100% del valor del vehículo, sin prenda.
  • Trámite: 100% online en los más de 1.400 concesionarios y 1.800 puntos de venta adheridos, solo con DNI.

El límite de endeudamiento deja en evidencia el sesgo del producto: en UVA la cuota no puede pasar del 25% del ingreso neto, cuando en la fija se tolera hasta un 35% para quienes cobran en el Nación. Es decir, el banco le abre la puerta al cliente a un crédito más barato al inicio, pero le acota de antemano el espacio que va a quedar libre en el recibo de sueldo mes a mes.

La pregunta que sobrevuela la decisión

En la concesionaria de la avenida, los vendedores ya empezaron a ofrecer la nueva línea como anzuelo: arranque de cuota más bajo para tentar al cliente que mira un usado 2018 valuado arriba de los $20 millones y no llega con el anticipo. Del otro lado del mostrador, los trabajadores que todavía conservan el auto viejo saben que cada punto de inflación que se cuele en el índice se va a trasladar directo a la cuota del mes siguiente. La decisión, en definitiva, es entre pagar menos hoy a cambio de un final abierto, o asegurarse una cifra fija que puede empezar más alta pero termina donde uno la calculó.

En el fondo, la pregunta que la entidad no responde en su comunicado es quién se queda con la diferencia: si el ahorrista que acepta atar su deuda a la inflación termina pagando menos que con una tasa fija, o si la banca termina licuando capital a costa del bolsillo del tomador. Por lo pronto, el Nación ya puso la línea en la calle y el resto del sistema financiero mira de cerca cómo responde la demanda.

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Oksana MelnikCampo y yerba

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