Tierra Roja Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.540,00 0,00%Dólar MEP $1.525,30 0,00%Riesgo país 490 pb -0,81%
SÁB, 05 SEPT 2026
Vida

Cuando el cuerpo no puede usar lo que come: la variante genética que casi nadie detecta

Afecta a casi la mitad de la población mundial y puede estar detrás de ansiedad, problemas de atención y embarazos que no llegan a término. El arreglo existe y es concreto, pero requiere un cambio puntual en la suplementación.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida · 5 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

Acá en el sur, cada vez que una vecina te cuenta que está cansada, que le cuesta dormir o que lleva dos embarazos perdidos sin una explicación clara, aparece la misma sensación de que algo falta. No es un capricho ni una exageración: hay una variante genética que está en casi la mitad de la población y que, sin que nadie lo sospeche, puede estar saboteando desde el ánimo hasta la fertilidad. Se llama MTHFR y tiene solución concreta, aunque pocos la conocen.

Para entenderlo hay que remontarse a una función mínima del organismo. El gen MTHFR —metilentetrahidrofolato reductasa, para decirlo completo— es el encargado de transformar el folato en su forma activa, la que el cuerpo realmente puede aprovechar. Cuando ese gen tiene una variante común, esa conversión falla. El resultado es paradojal: la persona come folato o toma ácido fólico, pero no lo puede usar. El déficit aparece igual, aunque la ingesta sea correcta.

Una condición frecuente, casi invisible

La variante está presente en aproximadamente el 46% de la población mundial, según los estudios disponibles. Quienes la portan pueden manifestar mayor incidencia de ansiedad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y abortos espontáneos, síntomas que rara vez se vinculan con una causa genética tratable. "Las personas no están rotas, simplemente tienen una deficiencia", resumió Gary Brecka, especialista en biología humana, al describir la condición.

El cambio concreto: pasar del ácido fólico al metilfolato

  • Reemplazar el ácido fólico por metilfolato, también llamado 5-MTHF, que es la forma biodisponible y no necesita conversión.
  • Revisar las vitaminas prenatales: quienes estén gestando y tengan la variante deben asegurarse de que la versión sea metilada.
  • Tener presente que el folato natural de los alimentos sigue siendo útil, pero el ácido fólico sintetizado puede acumularse sin procesarse.
  • Recordar que el ácido fólico se incorporó obligatoriamente a panes, harinas, cereales y pastas desde 1993, por lo que está en la dieta cotidiana.

El otro nutriente que casi nadie dosifica bien

En la consulta de Graciela, acá en el barrio, siempre surge la misma duda sobre la vitamina D3. El rango clínico considerado normal va de 30 a 100 nanogramos por decilitro, pero quedarse en 30 representa, en la práctica, una deficiencia. El nivel que la evidencia asocia con menor riesgo de ciertas enfermedades, incluido el cáncer de mama en mujeres, se ubica entre 60 y 80 nanogramos por decilitro. La recomendación mínima, incluso para quienes toman sol con regularidad, es de 5.000 unidades internacionales diarias.

Y acá viene un detalle que se omite seguido: la D3 no debería tomarse sola. Es una molécula de transporte de calcio, y la vitamina K2 es la que decide si ese calcio termina en el hueso o se deposita donde no debe. Ambas van juntas, como un equipo. La gente espera que con un análisis y un comprimido alcance, y la verdad es que sí: alcanza, pero solo si se sabe qué mirar y qué ajustar.

LH
Ludmila HudymaSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo