Musimundo se quedó sin red de salvataje: la Justicia decretó la quiebra de Carsa en Resistencia
El Juzgado Civil y Comercial N° 23 revocó el concurso preventivo y abrió el expediente de quiebra sobre la controlante de la cadena de electrodomésticos, con un pasivo concursal de 63.500 millones de pesos y un calendario de verificación que se extiende hasta 2027.
Vamos a los números: la caída de Carsa S.A., la firma que controla Musimundo, ya tiene sello judicial. El 2 de septiembre de 2026, el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia resolvió revocar la apertura del concurso preventivo que la propia empresa había obtenido en julio pasado y, en su lugar, decretó la quiebra. La decisión se fundó en lo que la ley califica como hechos reveladores del estado de cesación de pagos y tornó inviable, a criterio del tribunal, la continuidad del proceso de reorganización.
El expediente fue recaratulado como "Carsa S.A. s/ Quiebra" y la sindicatura del Estudio Contable Benítez seguirá interviniendo en el proceso. Para los acreedores quedó abierto un cronograma estricto: podrán presentar pedidos de verificación de créditos hasta el 6 de noviembre de 2026; en tanto, el informe individual está previsto para el 30 de marzo de 2027 y el informe general para el 25 de junio del mismo año.
Una deuda que se multiplicó casi por setenta en ocho años
El pasivo concursal declarado por la compañía ascendía a 63.500 millones de pesos. En comparación con el año anterior, cuando la firma aún negociaba su ingreso al concurso, la deuda evidencia el salto de una empresa que ya en mayo de 2026 arrastraba pasivos bancarios por unos 3.060 millones de pesos, con el Banco Nación como principal acreedor por aproximadamente 1.549 millones.
No se trata, sin embargo, de la primera vez que Carsa atraviesa una instancia de estas características. En 2018 ya había recurrido al concurso de acreedores, en aquella oportunidad con una deuda declarada cercana a los 900 millones de pesos. La comparación entre ambos montos dimensiona el deterioro: en apenas eight años, la deuda concursal se multiplicó por un factor cercano a setenta, en un contexto de cambios profundos en el consumo de electrodomésticos y en la competencia con cadenas que crecieron en el nordeste del país.
Sucursales cerradas, ventas frustradas y un plan que llegó tarde
Antes de la presentación concursal, Musimundo había cerrado veinte sucursales en el nordeste argentino, distribuidas entre Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. La empresa caracterizó esos locales como puntos duplicados en plazas donde la marca operaba con más de un establecimiento. Los recortes, de todos modos, dejaron más de cien puestos de trabajo afectados, según allegados a la sociedad.
En paralelo, la compañía negoció la venta de 45 sucursales a los propietarios de On City, cadena surgida del recambio de marca de Electrónica Megatone. La operación no prosperó y, el 26 de agosto, el directorio aprobó un plan de reducción de estructura que la sindicatura evaluó antes del decreto de quiebra, pero que el tribunal terminó considerando insuficiente para revertir el cuadro de cesación de pagos.
Qué indicador hay que mirar el mes que viene
El primer movimiento relevante del calendario será el cierre del período de verificación de créditos, previsto para el 6 de noviembre. La cantidad y el monto de los pedidos que presenten los acreedores, junto con el avance de la sindicatura en la depuración del pasivo, serán los indicadores que el mercado y los trabajadores deberán seguir de cerca para dimensionar el alcance real de la quiebra y el destino de los activos de Musimundo en el norte del país.
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