Talleres se quedó en La Bombonera con las manos vacías y el bolsillo lleno de dudas
La caída 2-1 contra Boca dejó al conjunto de De Felippe hundido en el fondo de la Zona A. El DT, visiblemente molesto, les respondió a los hinchas y a los críticos con una frase que ya esBoom: "¿A quién querés que ponga, a mi vieja?".
Hace un calor bárbaro en Buenos Aires, de esos que te licuan el cerebro y te hacen pensar dos veces antes de cruzar la calle. Y pensar dos veces es justo lo que no está haciendo Talleres en este Torneo Clausura, porque el equipo de Córdoba se va de La Bombonera con una derrota 2-1 frente a Boca y con la lona bien puesta: último en la Zona A, con nueve puntos y la calculadora prendida fuego.
El que tuvo que dar la cara después del partido fue Omar De Felippe, y lo hizo con la térmica al cuello y el fastidio a flor de piel. Es que el DT no la está pasando nada bien: la gente de Talleres le apunta a jugadores que no quieren ver ni en fotos, y él los sigue poniendo. La pregunta era lógica y la respuesta fue un cuchillo.
“Hay grandes que no están bien, te lo vengo explicando desde que empezamos. ¿A quién querés que ponga, a mi vieja? Pongo a los que están mejor de los que entrenan para que asuman la responsabilidad.”Omar De Felippe
Una conferencia caliente, palabra más palabra menos
- De Felippe aseguró que evalúa día a día y no por nombres: "Miro todo, pongo a alguien que asuma el compromiso".
- El entrenador reconoció el fastidio por el resultado: "Estoy caliente porque perdimos, es distinto a estar enojado".
- Sobre el futuro inmediato fue categórico: "Hablar del año que viene es una utopía, hablemos de la semana que viene".
- Sobre el vínculo con la hinchada, se hizo cargo con crudeza: "No quiero ni poner la cara, pero hay que estar".
A esta altura, Talleres se parece bastante a ese amigo que te dice que dejó de fumar hace tres meses y todavía anda con el atado en el bolsillo. Mejoró, sí, De Felippe lo dice y habrá que creerle. Pero mejorar y ganar son dos cosas muy distintas, y en Córdoba la paciencia tiene fecha de vencimiento escrita con fibrón indeleble.
La zona A está apretada, el margen de error es una línea finita y la continuidad del proceso huele a naftalina si el próximo partido no trae tres puntos. Yo me reservo el derecho de errar, pero si esto sigue así, muchachos, el año que viene se va a hablar del descenso antes que de la Copa.
Después de este episodio, el Talleres se quedó en la Bombonerita sin rumbo
¿Puede Talleres revertir la racha? La respuesta, por ahora, se contesta sola: este equipo, por ahora, no encuentra la fórmula. Veremos si De Felippe la descifra antes de que el torneo se termine de definir.
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