Boiúna, la boa sin humor: una rareza del cine de monstruos que se anima a hablar en serio
La película brasileña de serpiente gigante que decide tomarse en serio a sí misma y construye tensión con paciencia, mitología amazónica y cero guiños cómplices a la platea.
Mi vieja decía siempre que el miedo, cuando es de verdad, no viene con chistes de por medio. Y esa frase me vuelve a la cabeza cada vez que una película de monstruos se anima a dejar el humor en la puerta. Con "Boiúna: La leyenda del Amazonas", la apuesta va justo por ese lado: nada de ironía barata, nada de guiño cómplice al espectador, nada de personajes que parpadeen a cámara como diciendo "ya sabemos que esto es ridículo". El pacto, en definitiva, se rompe desde el primer minuto.
Antes de entrar a la selva hay que contar dónde estamos parados, y la película se encarga de eso con una paciencia que a algunos les va a incomodar y a otros nos va a dejar conformes. En una nota que ya de por sí te puedo ir describiendo lo que yo sentí en la sala, antes que la pantalla se prenda hay una sensación rara, como de galpón
Antes de la boa, los personajes
La película se toma su tiempo para meternos en la jungla. Primero aparece la mitología de la criatura, después se desarrollan los personajes y se dejan claras sus motivaciones. Para quien busca ritmo frenético desde el arranque, esa pausa puede resultar densa; para el resto, es un capital narrativo que rinde cuando la cosa se pone fea: las secuencias de acecho son sucias, físicas y con tensión de la que duele.
La dirección no es perfecta, pero tiene coherencia con lo que se propone. La criatura aparece en dosis controladas, estrategia que disimula las limitaciones de producción y mantiene el misterio hasta donde se puede mantener. Los conflictos entre personajes son funcionales aunque no memorables, las actuaciones sostienen el tono sin salirse del registro de serie B y las muertes cumplen su función sin aspirar a ser escenas de culto.
- Mitología amazónica bien plantada desde el arranque, no como adorno.
- Criatura administrada con bisturí: aparece cuando tiene que aparecer.
- Tensión física, no ironía: la selva es tan enemiga como la boa.
- Personajes con motivaciones entendibles, no caricaturas.
- Producción ajustada, sin voluntad de engañar a nadie.
- Pensada para el calendario de Halloween, con horario central y pochoclo al lado.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Tierra Roja Noticias