Cuando De Niro y Streep se animaron a un amor de oficina, de tren y de librería en Manhattan
A 42 años del estreno de "Enamorarse" ("Falling in Love"), la película de Ulu Grosbard con Robert De Niro y Meryl Streep vuelve a estar disponible y se permite algo impensado para esos dos monstruos de Hollywood: contar un romance de adultos sin balas ni dramas épicos, apenas con la incomodidad de un sentimiento que llega a destiempo.
Yo todavía no había nacido cuando la película se estrenó en 1984, pero cada vez que la vuelvo a ver pienso en lo mismo: qué valentía la de Paramount Pictures haber juntado a Robert De Niro y Meryl Streep, dos actores asociados a papeles durísimos, para un drama romántico donde lo único que pasa es que dos personas casadas se enamoran en Manhattan. No hay guerra, no hay mafia, no hay trauma generacional: hay una librería, un tren y dos matrimonios que se cruzan en el lugar equivocado. Y funciona, o por lo menos a mí me sigue dando golpecitos en el pecho cada vez que la miro.
“Dos personas casadas se cruzan por error en una librería y, de a poco, se enamoran en los vagones del tren. Lo extraordinario ocurre dentro de lo ordinario, sin estridencias.”Romina Cabral, Cultura y espectáculos
El galpón antes que el espectáculo: una Manhattan de librerías y vagones
Antes que la historia de Frank y Molly, la película de Ulu Grosbard necesita que veamos la ciudad. La película abre en una librería del Village en diciembre, con las estanterías llenas de clientes buscando regalos de Navidad. Ahí Frank Raftis (De Niro), un empleado de una constructora, y Molly Gilmore (Streep), una escenógrafa de teatro, intercambian por error las bolsas con los regalos para sus familias. Es un malentendido tan tonto que parece no tener importancia, pero la cámara se queda en la cara de los dos mientras se miran con una incomodidad que ya dice todo lo que va a venir después.
De ahí en más, la geografía del enamoramiento queda clara: la librería como punto de partida, el tren de cercanías que ambos toman desde los suburbios como territorio donde la conversación empieza a fluir, y un café de la zona portuaria de Hoboken como confidente mudo del affaire. Es una Nueva York de oficinistas y artistas que vuelven a casa, no la postal turística. Esa decisión de puesta en escena, que el guion de Michael Cristofer trabaja con paciencia, es la que le da al film su tono de "historia que le podría pasar a cualquiera", que es justamente lo que incomoda.
"Enamorarse": dos actores fuera de su zona de confort
Lo más interesante de "Falling in Love", título original que en la Argentina se tradujo como "Enamorarse", es ver a De Niro y Streep haciendo algo que no les conocíamos: composición de pareja adulta en un drama íntimo. Los dos venían de papeles monumentales, él con "Toro salvaje" y "El padrino II", ella con "Kramer contra Kramer" y "La decisión de Sophie", así que juntarlos en una historia sin villanos ni escenas épicas fue, en su momento, una apuesta rara. La crítica no la acompañó del todo: Roger Ebert le puso dos estrellas sobre cuatro y dijo que el guion no terminaba de justificar el tiempo de pantalla, aunque rescató la química entre los dos protagonistas. Otros textos de la época la emparentaron con el "Breve encuentro" de David Lean de 1945, comparación que a mí siempre me pareció algo injusta: el film de Grosbard es másNew York y menos melodrama inglés, pero comparte esa idea de un amor que no puede ser.
Un elenco que sostiene el mundo alrededor de la pareja
Alrededor de Frank y Molly hay un reparto que amplía el mapa emocional: Harvey Keitel, Dianne Wiest, Jane Kaczmarek y David Clennon, entre otros, arman las parejas amigas, los matrimonios de referencia y los esposos que quedan en casa mientras los protagonistas se cruzan miradas en el andén. Esa red de personajes es clave, porque el drama no está solo en lo que Frank y Molly sienten, sino en lo que les pasa a los demás cuando la verdad sale a la luz. La película no resuelve ese conflicto con un golpe bajo ni con un final feliz fácil, y ahí está, creo, su mayor honestidad.
La caja registra: un estreno tibio en la taquilla
Las cifras frías dicen que la película fue un estreno modesto: según Box Office Mojo, "Falling in Love" recaudó 11.129.057 dólares en Estados Unidos y Canadá, con un debut de alrededor de 2,3 millones de dólares. No fue un fracaso absoluto, pero tampoco el fenómeno que Paramount esperaba para una pareja protagónica de ese calibre. Con el paso de los años el film fue encontrando su público, sobre todo el que lo descubre de grande y se sorprende de lo bien que envejecen dos actores fuera de su zona de confort.
Dónde verla, cuándo y con qué comerla
A 42 años de su estreno, "Enamorarse" vuelve a estar disponible en plataformas de streaming, así que es una buena excusa para buscarla un viernes a la noche, con un plato que vaya con la melancolía abrigada del film. Mi recomendación de siempre para esta película: tallarines con manteca y nuez moscada, un vaso de malbec y un abrazo cerca. Si alguien les pregunta por qué tanta solemnidad para una comedia dramática ochentosa, díganle que es por De Niro, por Streep y por esa librería que ya no existe pero que la película conserva como si fuera de cristal.
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