Tierra Roja Noticias  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 0,00%Dólar MEP $1.529,40 -0,29%Riesgo país 500 pb -0,20%
JUE, 03 SEPT 2026
Economía

Verónica cede dos plantas y solo cubriría uno de cada cinco pesos de su deuda concursal

La láctea acordó traspasar los establecimientos de Clason y Suardi a dos firmas con las que ya operaba bajo contrato de fasón. La operación ingresaría 15,5 millones de dólares, alrededor del 20% de un pasivo que a junio pasado superaba los 118.000 millones de pesos.

NB
Néstor BrandtEconomía y producción · 3 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Vamos a los números. Verónica, la empresa láctea fundada en 1923 en la provincia de Buenos Aires y con en Santa Fe, avanza en la venta de dos de sus tres plantas industriais en el marco del concurso preventivo que tramita ante el Juzgado Comercial N° 17 desde agosto. El acuerdo contempla la cesión de los establecimientos de Clason y Suardi a las sociedades Lacterra S.A.S. y Copalac S.A.S., respectivamente, junto con la transferencia de los 225 empleados que se desempeñan en esos dos complejos. La operación está sujeta a la aprobación judicial y, según la documentación incorporada al expediente, aportaría al activo de la concursada unos 15,5 millones de dólares, una cifra que el propio expediente reconoce como insuficiente para sanear el pasivo total declarado.

Los montos y los compradores

  • Clason: pasaría a Lacterra S.A.S. por 9 millones de dólares, con la planta, la maquinaria y los activos vinculados. La firma ya suscribió un contrato de fasón en julio, aunque la producción todavía no se puso en marcha porque las instalaciones estaban siendo acondicionadas tras estar paralizadas desde enero.
  • Suardi: sería adquirida por Copalac S.A.S. en 6,5 millones de dólares. La compañía comenzó a utilizarla el mes pasado bajo la misma modalidad de fasón, lo que permitió reactivar una fábrica que llevaba ocho meses sin actividad.
  • Lehmann: la tercera planta, que permanece inactiva, registra 112 empleados y la empresa se encuentra evaluando alternativas para su reapertura.

En ambos casos se trata de operadores que ya trabajaban en los mismos galpones bajo la modalidad de fasón, un esquema según el cual una compañía produce en instalaciones ajenas utilizando equipamiento de terceros. El expediente detalla que la operación incluye la transferencia del inmueble fabril, la maquinaria y los demás activos vinculados a cada establecimiento, de modo que la continuidad operativa no dependería de un nuevo montaje industrial sino del traspaso de la unidad productiva en funcionamiento.

Comparado con el año anterior, el cuadro de la compañía muestra un deterioro pronunciado. En 2025 los volúmenes vendidos cayeron un 26,5%, al pasar de 94.798 a 69.692 toneladas, y el último balance anual cerró con pérdidas de 28.549 millones de pesos frente a una ganancia de 3.414 millones registrada en el ejercicio previo. Desde enero la empresa no abona salarios a su personal, lo que explica la urgencia de los acuerdos de fasón primero y de la venta de activos ahora.

Una deuda que supera los 118.000 millones de pesos

El pasivo declarado al 30 de junio de 2026 alcanzaba los 118.496 millones de pesos, de los cuales 76.245 millones corresponden a obligaciones fiscales y previsionales, 26.861 millones a deudas comerciales, 10.357 millones a créditos laborales, 4.211 millones a compromisos financieros y el resto a conceptos menores. Contra esa cifra, los 15,5 millones de dólares que ingresarían por las dos ventas representan aproximadamente un 20% del total, lo que deja al concurso con un elevado porcentaje de acreencias aún sin respaldo patrimonial identificado.

El juzgado interviniente solicitó a Verónica que acredite los estatutos y la composición accionaria de Lacterra y Copalac, que explique los criterios con los que fueron elegidas como compradoras, que detalle sus antecedentes comerciales y financieros y que informe si existieron otras ofertas consideradas durante la negociación. La diligencia apunta a transparentar un proceso en el que las dos adquirentes ya estaban operando dentro de las plantas, lo que podría abrir interrogantes sobre la competencia entre eventuales interesados.

De cara al mes que viene, el indicador clave a observar será el avance de la homologación judicial de las transferencias y, en paralelo, el destino de la planta de Lehmann, ya que su reactivación o su inclusión en una futura operación condicionará tanto el nivel de empleo preservado como el porcentaje final del pasivo que la concursada logre cubrir con ventas de activos.

NB
Néstor BrandtEconomía y producción

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo